El sábado fui al Abbey, que es el teatro de los pobres, a ver Julius Caesar o Julio César en cristiano. A lo que añado que iba preparado para lo peor, al tratarse de un texto clásico. Quiero decir, la última vez que fui a ver una obra clásica en Madrid (creo que fue Medea o alguna de ese palo) hicieron una adaptación moderna, quiero decir, donde exclamaban “¡demonios!” ellos decían “¡coño!”, todo ello aderezado y españolizado para que el público no se aburriera demasiado. En un tiempo no muy lejano, los teatros seguirán existiendo (algún uso hay que darle a esos edificios con pinta de antiguos) pero la representación de las obras será completamente distinta:
- 1 . Las obras originarias serán de autores clásicos, es decir O Shakespeare O Cervantes.
- 2 . Habrá al menos uno o dos actos cantados en plan Barbra Streisand -velas y seda por doquier cubrirán las tablas- con coreografías a lo UPA Dance
- 3 . Los monólogos serán convenientemente modificados para su fácil comprensión. Por ejemplo:
Versión original.
SEGISMUNDO – ¡Ay mísero de mí, y ay, infelice!
Versión contemporánea:
BUENAFUENTE – Estoy tan triste como el día que Marujita Díaz conoció la liposucción tras el desplante que hizo en Salsa Rosa a Chimo y este le dijo que su tiempo ya había pasado [...]
- 4. Habrá cuanto menos dos o tres líneas explícitas contra el actual gobierno, sin importar de que color sea.
Antigua:
CÉSAR – Et tu, Brutus?
Moderna:
ACTOR INDEFERENCIABLE PROVENIENTE DE SERIES DE TV EN PLAN AL SALIR DE CLASE o JUAN DIEGO BOTTO: Y tú, pásalo!

A lo que iba, Julio César, como en la mayoría de las tragedias que he leído de Shakespeare acaba como el rosario de la aurora: es decir, sangre, suicidios, traiciones y discursos que farán fablar las piedras. Ahora que, siendo los personajes ni más ni menos que emperadores y generales romanos el reparto tiene que estar a la altura. La obra se centra en el asesinato de Julio César y posterior guerra civil en Roma. Unos cuántos senadores (Cassius, Casca y algún poeta de mala muerte) así como su hijo adoptivo Brutus creyeron que lo mejor para Roma era cargarse a su emperador, y así repartir la paz, la democracia y la concordia entre los ciudadanos romanos. Pero claro, uno empieza a sospechar de esas buenas intenciones, loables y justificables whatsoever, cuando tras apuñalarlo deciden lavarse las manos con la sangre del César.
En la representación Abbey el asesinato y posteriores discursos de Brutus y Marco Antonio son sin duda la mejor parte del asunto, especialmente este último. En la obra Marco Antonio es el general más noble y fiel a Julio César, así que cuando los conspiradores deciden deshacerse del César se preguntan si no sería también necesario cargarse al general, no vaya a ser que no esté muy de acuerdo. Pero Brutus le defiende diciendo que él también ama la democracia y a Roma y que no será un problema. Craso error, Brutus. Marco Antonio, tras el asesinato del César se hace el tontito y dice, sí sí, yo lo quería mucho pero buenrollito con la democracia y toda la pesca, así que los senadores se quedan contentos.
Y claro, luego pasa lo que pasa, Brutus suelta un discurso a Roma que en resumidas cuentas era: joder, hemos matado al César pero ha sido por vosotros. Y Marco Antonio -al que más le valía no mencionar a los conspiradores- dice, muy sediciosamente: joder, éstos han matado al César PEEEERO ha sido por vosotros. Le han apuñalado por la espalda, con lo bueno que era, PEEERO fue por vosotros y así un largo etc. en plan putilla que lo único que hace es conseguir que la gente se enfuerzca y monte, cómo no, una guerra civil.

Ni que decir que la guerra civil la ganan los buenos, como pasa en todas las guerras civiles y como tan sabiamente nos han hecho ver películas como Apocalypse Now y Regreso al futuro. Brutus, que halló la muerte por su propia voluntad en Filipos, es sin embargo homenajeado por Marco Antonio: era un traidor, un farsante, un parricida y un rojo, pero era más honorable que cualquier ciudadano – en aquella época los ciudadanos eran bastante Judas, parece ser.
Febrero 20, 2007 a las 8:45 am
Hablando de shakespeare. ….
Han hecho una pelicula, española, of course, que trata de shakespeare enfrentado en una lucha de sonetos y versos contra Cervantes. En plan mortal kombat de la letras. Todo ello por el amor de una dama.
http://www.lahiguera.net/cinemania/pelicula/2056/comentario.php
La verdad es que la idea me parece original pero claro, no tengo ninguna duda de que la pelicula sera una bazofia intragable, como el 95 % de las pelis que intentan hacer estos hijos de subvenciones
Febrero 20, 2007 a las 8:11 pm
Dioooooooooooos!
http://es.movies.yahoo.com/artists/p/ines-paris/index-127868.html
”
Tras co-dirigir “A mi madre le gustan las mujeres”, y el reciente éxito “Semen, una historia de amor”, Inés París quiere seguir aportando su particular sentido de la comedia ligera a una película histórica. [...]
Inés París no es sólo una de las directoras de cine más prometedoras de España, sino además la única que toca igualmente la comedia y la tragedia. ”
Pues si es de las más prometedoras, a ver si promete ante la virgen NO hacer más películas. Porque vaya currículo. El que sí que toca la comedia y la tragedia debe ser el articulista que tenga que reseñarla. Pobre.
Febrero 28, 2007 a las 3:16 am
¿Ganaron la guerra civil de España los buenos? Mucho has escuchado a Papolla facha dublines.
Marzo 1, 2007 a las 12:41 pm
“Mucho has escuchado a Papolla facha dublines”
No entiendo la gramatica de la oracion, melon.
Que dices de guerras civiles? En Espania no ha habido guerra civil? Lo que realmente fue: un argumento para trescientos millones de novelistas como almudena grandes, cineastas como garci y articulistas como… cualquiera que sea articulista. La guerra civil es nuestro fructifero vietnam
Diciembre 16, 2008 a las 11:18 am
Creo que en el Julio César de Shakespeare no hay, en un sentido estricto, ni buenos ni malos.
Dicho más coloquialmente, son todos unos ambiciosos hijos de puta, con excepción de Bruto, al que le llevan engañado.
Bruto sí cree actuar con convicciones, aunque obviamente le han engañado Casio y los demás. Casio es un personaje medio corrupto y sabe que par derribar a César necesita de alguien de prestigio, como Bruto.
César está borracho de poder y de soberbia, y actúa como el clásico dictador populista, que rechaza la corona de laurel que le ofrecen en la plaza, mientras sus soldados están silenciando en las calles a los opositores a espadazos…
Marco Antonio es un, con perdón, chupapollas del poder, y ve la oportunidad, muerto César, de aprovecharse de la popularidad del muerto para empezar una guerra civil que le llevará a él al poder, y luego se va viendo en la obra que no es moralmente merjo que Casio. Es otro cabrón sin escrúpulos como él.
El único personaje con honor, aunque eso sí, con mucha vanidad, es Bruto.
Pero estoy de acuerdo con lo principal:
SHAKESPEARE ES EL PUTO Y JODIDO AMO , Y AL QUE NO LE GUSTE, QUE SE LA MAME.
EXCELENTE BLOG!