Hola amigos. Mi editor me ha encomendado la árdua tarea de explicaros uno de los rompecabezas sociológicos más desquiciantes que se han dado nunca en la historia del bello arte de la Retórica. Digo árdua porque a tenor de los últimos comentarios que ha recibido este blog, amén de amenazas personales y colectivas por e-mail, escribir un artículo que no trate de Pitufolandia o del último papanatas que se ha hecho famoso en el Youtube por alguna veleidad, ya supone un atentado contra las normas básicas de convivencia internáutica.
De verdad, no entiendo ese afán desquiciante del sector de población masculina comprendida entre los 26-45 años, informáticos, no fumadores, bebedores moderados (-ísimos) y con una colección unísona de camisas de cuadritos abotonables hasta el pecho, por inundar la Red con sus colecciones de cromos de la Pandilla Basura escaneados, sus discusiones técnicas acerca del Starship de Star Trek o vídeos de cómo una serpiente puede hacerle un amor a un ratón (y si es SuperRatón, mejor que mejor). Geek Pride mis cojones, ¿quién querría tener a un psicópata como amigo?
En mis tiempos (y asumo así que mi tiempo es mejor que el presente) a estos individuos se les desnudaba, se les untaba brea por todo el cuerpo y se les tiraba un saco de plumas o, en casos más extremos, se les prendía fuego. Hoy se les da libertad de expresión y la posibilidad, mon dieu, de OPINAR en los foros.
Y la cosa es muy grave, porque uno podría, en su santísima paciencia, consentir un ecosistema altamente controlado donde se discutieran asuntos puramente técnicos y que solo les conciernen a ellos, pero es que no es así, son precisamente los geeks quienes controlan el resto de los foros. Y están AQUÍ PARA QUEDARSE.
Caso 1: Discusión de economía.
Caso 2: Discusión de política.
Caso 3: Discusión de software.
Y ahora unas biografías aleatorias:
Juan Martínez Costado: Titulado superior por el Ecade. Actual director de ventas de una empresa de software para móviles. Soltero. Suele hacer viajes a Ámsterdam todos los años pero, en contra de lo que se pudiera pensar, se dedica a pasear por los canales y visitar Ouderkerk. Moderador de #canes. Ha creado un script que automáticamente banea a quién mencione la palabra “chucho” para referirse al mejor amigo del hombre (me refiero al perro, malpensados). En sus ratos de soledad entra en el canal #lesbianas e intercambia fotos de amigas con otros tíos que se hacen pasar por tías, como él. El último libro que ha leído: “¿Quién se ha llevado mi queso?”
Manuel Pérez Andrés: Lo habéis adivinado. Es pederasta. En su vida normal se dedica a ser gerente de la sección de reprografía de la Universidad Pontificia de Salamanca. Odia en público a los gays pero un viaje a Isla Mauricio frotó sus genitales contra el trasero de un cubano y desde entonces vive en una suerte de tormento delicioso. Su mayor sueño es ir al Pardo y/o bombardear alguna provincia vasca o catalana.
Pr0nilat0r: Miembro del grupo de desarrollo GULP!, enfant terrible del mundillo underground. Tiene la mayor colección de películas zombies pirateadas del país. Su némesis es un hacker ruso llamado Pr4nilat4r por rencillas acerca de que offset era mejor para un uso masivo del iishack.c Le gusta el cocido que prepara su madre, pero la reprende constantemente por no darle suficiente dinero para pagarle las fantas a su amiga, Elvirina, de la que está profundamente enamorado.






Mayo 28, 2007 a las 7:38 pm
Aaaay, ese momento fanta… Si es que estos informáticos…
Octubre 18, 2007 a las 2:39 pm
ese rubio de rulos sos vos? q caripela con razon esas fotos tan locas! No hay criticA como la picadora