Astrud y yo: por qué no somos tan distintos

Julio 30, 2007

Para los pocos avezados en esto de la música española les diré que desde hace varios años existe un grupo español financiado por el lobby PRISA llamado Astrud, y que se encuadraría en lo que llamaríamos “música independiente” o mejor dicho “música que se hace pasar por independiente”. Como es un grupo de/para gafapastas, generan amor y odio a partes iguales, no es nada nuevo: la sociedad odia a los gafapastas y los gafapastas se odian entre ellos.

Esto de los grupos “indies” es como las películas pornográficas amateur financiadas por la Hustler o la Private: aunque las mamadas y anales estén grabados con una cámara digital de 600 euros en un parque, las venillas en las tetas, el bótox, el rasuradito sin granos y el rímmel en pegotes le restan espíritu, por no decir credibilidad a la paja: ni una arruga fuera de lugar, ni una lorza que se escape debajo del tanga; en fin, un bluff en toda regla. A ver, que la cadena mamada-vaginal-anal-”mecorroinyourface” está muy vista, Larry Flint. Los grupos indies en España, y en general todos los individuos de la farándula que ha abrazado el nihilismo y la metafísica (directores one-shot de cortos, músicos, poetillas y poetastros que van de Rimbaudes, y críticos apestosos de la Filmoteca) tienen una característica en común particularmente molesta: son ancianos. Si la música indie suponía una hostia a los carrozas del rock y el heavy, ¿qué cojones hacen Los Planetas tocando después de trece años? ¿Y Alaska? En fin. Treintañeros, a vuestras hipotecas.

La hermana pequeña se ha hecho una mujer.

Vds. se preguntarán: pero, a ver Hasterbinn, si la música es una mierda, si las letras dan asco, si los tíos son gafapastas a los que empiezan a acojonar los problemas de enuresis nocturna, ¿cómo sobreviven? ¿por qué tienen tanto crédito? Quiero decir, a ti te pasa lo mismo y tú no eres famoso. ¿Por qué ellos sí y tú no? Ahí va mi respuesta, queridos acólitos.

1 – Yo tengo como padrino a un informático. Ellos aparecen en el Tentaciones. Que también tienen informáticos pero gafapastas.

2 – Yo no soy de una ciudad de renombre, ellos son de Barcelona. Que en España es como ser de París. Y como ser de París es ser artista automáticamente pues más puntos a favor. Ser de Madrid es o ser gris o ecuatoriano.

3 – Yo no hago música. Ellos tampoco pero hacen creer que sí.

4 – Ellos hablan de Deleuze sin ninguna autoridad. Yo también me leí Mil Mesetas y Capitalismo y esquizofrenia y también lo menciono con cierta frecuencia pero dadas las circunstancias su Deleuze tiene la polla más grande que el mío. No es lo mismo si cito en una revista española que Deleuze era incomprensible y que eso se ha publicado en un fanzine parisino, que yo diga que Deleuze se pegaba con Foucault en un blog que se publica… desde Irlanda. Mierda de país sin carisma.

Sartre, ni más ni menos.

5 – Conectan con el público más joven. Cuando digo conectan, no me refiero musicalmente, sino culturalmente. Porque vamos a ver, cuando estos tíos se ponen a hablar del Coche Fantástico, el Equipo A, Heidi y series grasientas por el estilo NO QUIERE DECIR QUE LAS VIERAN EN SU ÉPOCA. Este es el golpe mortal que hace a los veinteañeros (y veinteañeros, lectores gafapastiles, quiere decir la franja de edad entre los 20 y los 29 años. No la franja entre los 20 y los 40 y muchos…) Cuando estas series estaban en auge en España el público de Astrud et al. tendría unos 10 años, es decir, el tránsito entre niñez y adolescencia, ese mundo mágico donde los click de Playmóbil y los GI Joe suponían independencia, creatividad y blablabla. Un cálculo rápido y sabemos esta gentuza estaría ya en sus buenos veinte años, es decir, en la Universidad, fumando canutos, pinchándose heroína, viendo películas sobre el Lute y asistiendo a conciertos de Alaska. Que no me vengan ahora con que les gustaba Battle Star Galactica o Las aventuras de Marco porque es mentira. Lo primero: a nuestra generación no nos gusta, es más, nos parece lamentable pero forma parte de nuestra infancia, como los motes de los profesores o las conchas Codan, y más lamentable aún es que un cuarentañero calvorota se haya hecho experto en estas gilipolleces y trate de hacernos creer que es moderno. Es como cuando tu viejo te saludaba y te decía, ¿qué pasa, colegui? ¿todo dabuten? ¿vas a ver a toda la basca, o qué? Si te viene mal diles que se vengan a la kelo Que no papá, no seas subnormal, que no funciona. ¿No te das cuenta de que a ti te está creciendo vello en lugares insospechados y asquerosos como la nariz y los pabellones auditivos?

Astrud (¡Jesús!)


Sitcoms y otras series de risa sin gracia. Una propuesta alternativa. (Capítulo I: Friends)

Julio 27, 2007

Todo el mundo habla hoy de las sitcoms y de las series de televisión norteamericanas tal como se hablaba hace años del Gran Hermano: casi hasta la extenuación. Así como el fútbol y el Marca fueron hace un par de décadas el rito de paso para ser aceptado en el clan de la oficina/universidad/andamio, hoy día, en un mundo con redes P2P, miles de canales por el cable y un aburrimiento generacional que se extiende más allá de las estrellas, si no ves Friends o Sexo en Nueva York y te conoces las biografías, gags absurdos y más que previsibles, y situaciones rocambolescas de la temporada quinta no eres nadie. Eres poco menos que nadie: un ateo cultural. Estarás excluído de toda conversación, serás objeto de las burlas de tus compañeros de trabajo, no te lo montarás con la secretaria pechugona encima de la fotocopiadora, te pillarán mangando material de oficina y el día de tu ascenso de olvidarás ponerte los pantalones o tendrás una mancha de grasa en la corbata. No serás nadie. Nil, cero.

Yo sé de buena tinta que este blog y su difusión mundial puede ayudar a mucha gente a ahorrar un precioso tiempo delante del televisor o el ordenador tragando capítulos y capítulos con líneas argumentales más tiesas que un baile irlandés, a veces tan parecidos entre ellos que es difícil adivinar si es que en realidad han grabado un puñao de escenas comodín y toda la serie no es más que una peripecia de montaje, una especie de tesina de estudiante de matemáticas intentando demostrar cuantos capítulos con sentido pueden crearse a partir de las combinaciones de tres o cuatro escenas. De momento parece que les va bien, el chaval conseguirá ser becado (o ya lo es, porque después de diez años siguen echando las mismas series, ¡jódete mileurista!). Así que para amenizar más la velada pondré un resumen de la serie en sí (no creáis que he visto más allá de dos o tres capítulos, suficientes, no en vano, para comprender los patrones fundamentales y deducir a dónde van los demás) y después MI alternativa, para que no se diga que no somos creativos en este blog.

Friends (Amigos): Es la típica serie neoyorkina donde un grupo de exultantes jóvenes universitarios hacen pasar por graciosas situaciones que son en realidad tragedia. Por ejemplo, hay un pavo con las cejas gruesas llamado Ross a quien su mujer deja por otra mujer. Esto, en vez de ser una tragedia de corte Edípico -no ha sido lo suficientemente hombre y la tía desistió-, es gracioso. En una situación real, el hecho provocaría la ira del stablishment norteamericano: ¿una lesbiana quedándose con la hija fruto de su anterior matrimonio heterosexual? ¿Hola? ¿Estamos hablando del mismo EE.UU. donde ahorcan a los maricas?

Amigos

La historia va de tres tíos contra tres tías: los tíos representan los tres paradigmas masculinos que existen en la sociedad: el pringao bobalicón (el de la lesbiana), el pringao sarcástico (un tipo con cara de estreñido que sólo refunfuña) y el gigoló (un italo-americano, ¡cómo no!). Las tías se dividen también en los tres cánones femeninos mundiales, entendiendo mundial como el norteamericano: el putón verbenero (una rubia torturada por sus inseguridades, que normalmente se resumen en: mis tetas no son los suficientemente grandes, complejo que los guionistas aprovechan hasta el infinito para meter con calzador una escena en la que la rubia se palpa los pechos delante de alguno de los personajes, a poder ser, el pringao bobalicón y con el que al final acaba liándose, vamos, como la vida misma), la intelectual estreñida, quien por culpa de su ineptitud e indecisión acaba trabajando de cocinicas aun siendo poseedora de un máster en literatura (oye, pues no va a ser tan fantasiosa esta serie) y que acaba casándose con el pringao estreñido, a ver si así encuentran una solución común para sus problemas intestinales. Y por último, la quedá, una piba rubia que dice cosas absurdas y sin ninguna lógica todo el rato y que sólo por eso es divertida y cómo no sabes por dónde va a salir tu calenturienta imaginación presupone que es más accesible sexualmente. Pero claro, estamos en una teleserie y lo que en la vida real supondría inyecciones de Rohyphnol y posiblemente la cárcel, en la teleserie significan Grammys. La quedá, claro está, acaba con el italo-americano, porque es el que quedaba y no había que dejar cabos sueltos.

Por resumiros la serie (son 10 años o más) en un motto: casarse es la solución a todos los problemas. Quiero decir, la teleserie acabó cuando todos los protagonistas se casaron: todos los problemas, discusiones, peleas, momentos de ridiculez forzada, embarazos no deseados, ETS y tal acabaron cuando acaba la serie: cuando se casan. Así que la conclusión final es la misma que ya sabías y que te habían contado tus padres: no importa cuán divertida sea tu vida durante dos, tres o diez temporadas, al final acabarás casándote y será el fin y la desgracia para ti, para tu mujer y para los hijos que tengáis.

Pibas

Mi versión alternativa a Friends: Enemies. En ella, también habrá tres tíos contra tres tías. Entre los tíos tendremos a: el puto vago pero con encanto es el clásico tío que tiene una facilidad extrema para ligar en una noche, echar un polvo pero que luego es terriblemente perro para mover un dedo. Así que se dedica durante todo el día a jugar a la PlayStation y comer pizza y a mandar a la mierda a cuantas tías ha conquistado en las temporadas anteriores. De vez en cuando, especialmente cuando tiene ganas de una mamada, se dedica a mandar mensajes por el móvil en plan: estoy sólo en casa. Ven. Después de la mamada vendría el chiste clásico: el tío la soltaría algo así como: “¿quieres una servilleta?” o “¡respira por la nariz, no te atragantes!” o “¡deja un poco para las otras!”. Luego cogería la ropa de la tía, la tiraría fuera del apartamento, le daría una patada en el culo a la guarra y se pondría a jugar a la consola otra vez. Todo esto aderezado con unas cuantas risas de fondo, para que el espectador no se mosquee y crea que el vago con encanto es una mala persona.

Otro personaje masculino sería el fantasma: sería el típico tío que lo tiene todo, gafas Gucci, un Ferrari, una labia portentosa, dinero, un trabajo de la hostia… pero que es lamentablemente torpe con las tías, debido a su vicioso vínculo con su madre. La escena estrella sería aquella en la que dijese que se ha follado a una tía la noche anterior (sin haberlo hecho) con la tía detrás con el ceño fruncido. Se pasaría toda la serie hablando de cómo hay que conquistar a las tías y cómo hay que hacer para que te hagan una mamada, con el vago con encanto escuchando y jugando al FIFA o al GTA. También incluiría un par de capítulos donde el fantasma va a un puticlub, paga y no consigue follar. Al final de la serie se descubre que el tío es virgen. Como la vida misma, vamos.

Para terminar con los personajes masculinos incluiría al formalito. Matemático, informático o egiptólogo. Tipo con gafas gruesas, camisa abotonada hasta el cuello y con un coeficiente intelectual por encima de la media del resto de los personajes e incluso del guionista. A este personaje le ocurriría lo que a todos los nerds, y por tanto seguidores acérrimos de la serie: es un pagafantas. Todas las tías buenas que aparecieran en la serie se mostrarían voluptuosas ante él (le calentarían) sin llegar a hacer nada. Se tiraría capítulos y capítulos escuchándolas hablar sus experiencias sexuales más bizarras y siendo sobado por ellas sin atreverse a dar siquiera un piquito a una de ellas. Al final acabaría saliendo del armario y confesando que fue violado de pequeño. Todo con risas de fondo.

En el apartado femenino: habría una tía alta, delgada e histérica que sería superestrecha y que en el fondo busca a su príncipe azul con extrema mala fortuna. Sería maniaco-depresiva y vería en cualquier acción de un hombre una proposición de sexo o algo por el estilo. Tendría un par de relaciones serias a lo largo de la serie pero se encargaría de minar la moral del novio con sus celos enfermizos, sus constantes preguntas acerca de cómo él la ve a ella (concretamente si la ve gorda, y daría la brasa con que sus tetas son demasiado pequeñas), despotricando contra sus compañeras de reparto (es una foca, es un putón verbenero, se lo traga sin escrúpulos). Para rematar la faena sería la fea y la racista del grupo.

La intelectual sería la némesis de la superestrecha: no estaría muy buena pero debido a su inseguridad permanente se pasaría por la piedra a todo aquel que se le pusiera a tiro. El gag por excelencia sería aquel en el que después de un polvo salvaje (que no se mostraría en la serie, porque el público no lo aceptaría) la tía empieza a aburrir al romeo de turno acerca de la poesía de William Carlos Williams y cuando se da cuenta el tío lleva durmiendo un buen rato como un santo. Tendría ataques súbitos de bulimia y se haría cortes en los muslos con una cuchilla para desahogar su angustia vital. Moriría en la última temporada debido a que se contagió de SIDA en la penúltima temporada. En el entierro ocurriría algo gracioso, se podría contratar a Rowan Atkinson (Mr. Bean) para que presidiera el sepelio. Los anillos los llevarían unos enanos.

La malota es la chunga del grupo. Sería lesbiana y se comportaría como tal: es decir, llevaría pantalones, el pelo corto y todos los adjetivos que dirija a los hombres tienen que ver con su potencial sexual (es lesbiana por despecho), su suciedad o su incapacidad para el compromiso. En la última temporada aparecería su antiguo novio, un canalla con una Harley Davidson que la rescataría de las garras de la perdición homosexual, la rompería el corazón y se piraría con algún pibón neumático en el último capítulo. Ella lloraría por primera vez en la serie y la última imagen sería la de la ella adquiriendo tres botes de barbitúricos en la farmacia más cercana a casa.

La conclusión final de la serie sería algo muy de Paulo Cohelo: así es la vida, la gente va y viene, los fracasados siguen siendo fracasados y los triunfadores también son unos fracasados porque no tienen el amor de otros fracasados. Usa el condón en tus relaciones, no confíes en nadie y no te cases. Esto lo planearía leyendo los comentarios en el foro de la página web que construiría a efectos de quedarme sin ideas.


Cine irlandés, o cine donde aparecen historias de irlandeses

Julio 23, 2007

Si preguntas a un irlandés acerca de su cine nacional posiblemente te contestará que no tiene ni puta idea pero que bien puedes acompañarle a tomar una pinta. De hecho, si le preguntas por cualquier otro tipo de cine, te sacará otra vez lo de la pinta. Por regla general, no hace falta preguntarle nada para que quiera llevarte al puto bar. País.

Pero aunque no lo creáis hay CINE en Irlanda, incluso me atrevería a decir BUEN cine y más aún, NO TODAS las películas tratan sobre las mierdas célticas a las que estamos acostumbrados sobre los irlandeses. Por ejemplo:

- Películas sobre el IRA.
Unos señores deciden que para no aburrirse o no trabajar van a poner bombas. Las ponen, matan a gente (normalmente a ingleses, que en todas las películas siempre son estirados y alargan las palabras como si estuviesen hablando con la Reina: I doooon´t waaaaant toooo goooo fuuuuuurther, y su mayor placer es beber la sangre de niños irlandeses católicos, a tenor de las risas que se marcan cuando asaltan las iglesias católicas y violan a las monjas. Es decir merecen morir) y los meten, injustamente, en la cárcel. Por todos es sabido que esta es una de las infamias más grandes sobre la tierra: que los ingleses metan en la cárcel a terroristas irlandeses. Y esto, he llegado a la conclusión, es porque los ingleses son unos resentidos de mierda: después de ochocientos años de convivencia entre ingleses e irlandeses, algún paddy de Cork, iluminado por el sindicalismo inglés (ya se sabe, estos irlandeses no son muy cretivos ellos) decidió que ya estaba bien, que antes que vivir bajo las órdenes de la Reina, cultivar las tierras de los lores ingleses y estar bajo la protección de la Corona en tanto que provincia del Reino Unido preferirían montar un chiringuito propio, rebelarse contra los ingleses, hablar de socialismo y mandangas por el estilo, tener una Guerra Civil y darle todo el poder al soviet católico a la espera de que algún país, digamos, americano, les inyectara pasta para sacar al país de una miseria galopante. Irlanda, país de la eficiencia. Y claro, en todo caso, si las cosas van mal es por los ingleses (es que uno se pone a pensar porqué tardaron ochocientos años estos irlandeses en recuperar la independencia y empieza a comprender por qué los proyectos de Java taaaaardan tanto en terminar), pues crearon un grupo que iba a ver los partidos de Celtic, comprar armas y pintar murales por toda Irlanda del Norte.

-Películas sobre la emigración, el hambre.
De la hambruna del siglo XIX siempre se echa la culpa a los ingleses. El hecho de que los irlandeses se alimentasen SÓLO de patatas y que claro, si las patatas se ponen malas, no queda nada para comer, no tiene nada que ver. Es cierto que a los ingleses se la pelaba bastante que los paddys muriesen de hambre en su resort verdusco: total, acaban de descubrir que en Mallorca llovía menos, tenían sangría y todo el mundo hablaba inglés. Ahora empezamos a comprender un poco más de la historia del mundo. Bueno, pues esto es excusa para casi todo: ¿que los irlandeses montaron mafias en Estados Unidos? Culpa de la hambruna. ¿Que se hicieron policías para dar de hostias a los negratas y chicanos? Culpa de la hambruna.

El jefe de los buenos

Después de este rant sobre la historia irlandesa pasemos al núcleo de la cuestión: películas de temática irlandesa sin el IRA o la emigración de fondo.

Pavee Lackeen
En Irlanda hay gitanos. Y no me refiero a los Christian Joshua amantes de los vestidos de lunares, acaparadores de pisos de protección oficial y cantaores, sino a irlandeses gitanos. Unos tipos curiosos, puesto que debido a la desvinculación que tienen con sus compañeros de raza más sureños tienen menos gracia que éstos: es como si de todos los dones que ha concedido Dios a los gitanos rumanos o españoles, a los Irish Travellers les hubieran dado lo peor: ni tez morena, ni habilidades portentosas para hacer de trileros, ni nada por el estilo. Básicamente se reducen a beber, esnifar pegamento y tener churumbeles a mansalva. La peli trata de una niña que vive con su familia en una caravana a las afueras de Dublín. Como esta gente es sucia, vive en la miseria porque le gusta y además están ocupando un espacio que tendría mejor utilidad como terreno para edificar pisos para los hijos del Tigre Céltico que, en cualquier caso, no habitarán porque estarán descubriéndose a sí mismos en algún remoto lugar de Thailandia, pues el City Council se dedica a darles por culo con que tienen que irse de allí y les mandan asistentes sociales para que las familias tengan una vida mejor a costa de clavarles multas, facturas y consejos sobre control de natalidad. La peli es cruda porque está rodada en plan documental y la narración es aséptica, sin voces en off ni actores profesionales, y nada más orgulloso para la revolución irlandesa que ver a la chavalina de diez años esnifando aguarrás o llenando cubos de agua de una cañería rota de un parque industrial en el arcén de una de las carreteras circundantes a Dublín.

Review más profesional

Adam and Paul
Ya he hablado de esta película antes, en el artículo del cine yonki. Adam y Paul son dos yonkis que viven en Dublín. Si vivís en Dublín, especialmente en el centro, sabéis a lo que me refiero. Hay dos tipos de yonkis: los que son en plan Pete Doherty o Paris Hilton a los que las drogas les sientan bien y les hacen deseables y petables, y los yonkis de Dublín, que parecen importados desde los años 80 del Poblado de los Pies Negros de Madrid y que de darles el sol se convertirían en ceniza o algo así. Pues Adam y Paul son de éstos últimos. Ni que decir que la película está tratada en tono de humor: los dos yonkis buscan su ración de cielo por el centro de Dublín (y cuando digo centro digo el puente de O’Connell), se dedican a saquear Spar’s y Londis’es con despareja fortuna y acaban encontrando una bolsita de heroína cuando unos tipos van a ajustar cuentas con el camello habitual. La película es bastante realista salvo en un aspecto que omite descaradamente: el bullshit irlandés. Cuando los tipos están pidiendo por la calle en ningún momento aparece el opulento beneficiado irlandés o pava vestida de Gaultier que se le acerca para soltarle un speech acerca de lo mal que está redirigiendo su vida y qué debe hacer para salir de ese círculo vicioso. He visto esto tantas veces, esta compasión insoportable que parece inundar los corazones de los viandantes de Dublín, que en ocasiones me pongo en el papel del yonki y por Dios que si me viese en esa situación (hepatitis, un mono de la hostia, temblando de frío) y se me acercase alguno de estos cristianos de buen corazón a redimirme de mis pecados mientras iba de camino a su chalecito en Ballsbridge, echaría mano de mi jeringuilla infectada con innumerables enfermedades y le impronunciables y le apuñalaría hasta que uno de los dos cayera rendido.

No es un yonki de verdad.

The General
Había una vez un knacker llamado Martin Cahill que se dedicaba a robar. Todo el mundo en Dublín sabía que robaba. La policía sabía que robaba. El tipo vivía en una casa de lujo en Dublín 4 y aún así iba a cobrar la seguridad social. Martin era tan tan listo que incluso cuando la Garda le puso vigilancia 24 horas, es decir, policías siguiéndole todos los días a todas horas el tío seguía rodando. Lo cual nos da una idea de lo efectiva que es la policía y la seguridad en Irlanda: el tipo se coló en un museo, puso chicle en los detectores de movimiento y se llevó unas cuantas obras preciosas by the face. Vaya, que hasta se follaba a su mujer y a su hermana. Nadie le paraba los pies, era como el Fantomas de Ddublín. El problema es que, como siempre, esto va a más, más y más y cuando no era una sala de recreativos era la joyería más importante de Dublín y cuando no, intentaba vender lo que robaba a los Loyalistas del Ulster. Y eso sí que no. Así que la Garda dejó paso al IRA quien le metió una parabellum entre ceja y ceja. Cosas que pasan. Como nota curiosa, el director de la peli, John Boorman fue robado por Martin Cahill. To other thing, butterfly.

Rocky Road To Dublin
Este es el documento cinematográfico más clarividente sobre el bullshit de la historia irlandesa. Una peli que ha estado prohibida en Irlanda hasta el año 2004 tiene que tener algo interesante. ¿Cuál es el problema? Bien. Empecemos. La peli del año 68 habla de las transformaciones que Irlanda había experimentado desde que consiguieron la independencia allá en los años 20. Cuarenta y ocho años después tenían un país ultracatólico, cerrado, donde prohibían a Hemingway, Beckett y gentuza de ese palo, donde eso del socialismo quedaba un tanto prohibido, donde la neutralidad para con las potencias combatientes en la II Guerra Mundial era más bien pasividad, donde los periódicos estaban controlados por la Iglesia, donde las escuelas eran propiedad de la Iglesia, etc. etc. Claro, presentar esto en Cannes, en el año 68, pues no hacía mucha gracia. El gobierno, en contrapartida, ofreció a los asistentes una comilona gratuita a base de ostras y Guiness. Al final ni Cannes ni hostias, porque mayo del 68 estaba al caer y Godard and company no tenía tiempo para los colegas célticos (el director del film es un tal Raoul nosecuántos, francés él). Así que la película cayó en el olvido y no se volvió a hablar más de ella hasta que el Irish Film Institute la recuperó y la presentó como una reliquia del pasado. Lo cual es clarividente, como ya he dicho antes, porque hay una especie de subconsciente colectivo que no olvida este tipo de cosas, las va integrando poco a poco en el tejido social, algo así como el españolito que dice hoy día: Franco hizo cosas malas, pero también algunas buenas; pues bien, la película esta, mostrando como era Irlanda durante el siglo XX puede dar una idea de que tras este barniz de dinero a raudales aún se esconde algo tras postín y el Brown Thomas y que no todo resultó ser t


Pero… ¿qué es eso del BULLSHIT? Casos exemplares

Julio 18, 2007

Como mis lectores acérrimos bien saben, esta columna aperiódica no tiene propósito más allá de la pedagogía y si acaso la revolución comunista si se diesen las condiciones adecuadas. Durante largos meses he estado conteniendo mi pluma a la insistencia de una minoría silenciosa que me rogaba e imploraba que explicase de una vez por todas qué es eso de BULLSHIT que incluye el parágrafo de este cuaderno de notas.

Si este blog se tratase de Schadenfreude, palabra alemana que denomina el que obtiene placer del dolor ajeno, me dedicaría a reirme de, qué se yo, minorías raciales, mujeres con el período, hombres impotentes y poetas frustrados. Pero no es así.

El párrafo anterior es, por si no os habéis dado cuenta, un ejemplo claro de lo que es bullshit: algo que no tiene que ver con el tema en cuestión, que sólo sirve para pavonearme de lo que mucho que sé en alemán y que os habéis comido con patatas. Bullshit.

El niño

El bullshit está proverbialmente en todos los ámbitos de la vida, no hay lugar, materia, categoría trascendental, estructura de poder, rizoma deleuziano, sociedad líquida, etc. etc. donde no se pueda encontrar bullshit. Por ejemplo, a nivel subatómico:

[...] Concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.

Cada vez que me contaban esto en clase o en la universidad se me ponían las orejas rojas de furia. Básicamente consiste en: cuando no me encajen partículas pongo sopa de ondas; cuando no ondas, pongo partículas. Y si me paro a observarlos no puedo medir su velocidad y su lugar al mismo tiempo. Además no hay manera de demostrar que esto es cierto, porque la incidencia del dispositivo distorsiona la medición. Es lo mismo que decir que yo soy Lola Flores y vosotros o sois ciegos o yo me muevo muy rápido, sarandonga, nos vamos a comer un arroz con bacalao.

Otro ámbito donde es también muy frecuente el bullshit es el de las relaciones interpersonales: por ejemplo, cuando se discute algo, la gente tiende a pasar su propia basura intelectual por argumento, circunstancia que es fácilmente detectable. Si la frase incluye expresiones como:

En mi opinión… – Todos sabemos que el que enuncia esta frase no tiene opinión de ningún tipo. Es incluso posible que no tenga derecho a vivir. En realidad ha leído esa mañana en la Razón o escuchado en la COPE lo que va a decir a continuación. Y casi siempre es algo grotesco que luego irá aderezado con “pero es mi opinión, ¿eh?, es mi opinión”. Las opiniones parecen ser parte física, visceral de uno mismo, así como uno no va sobando el culo a las macizas porque su culo es suyo, las opiniones son intocables porque son PERSONALES e INTRANSFERIBLES. Mi respuesta a estos individuos es seguirles la corriente como sigue:

- En mi opinión, España se convertirá en [un país islámico/unos nuevos Balcanes/una democracia próspera/campeona de la Copa del Mundo de Fútbol], por esto, esto y esto [sea cual sea el tema de conversación, siempre tiene que presentar a Zapatero como un hijo de Satanás como poco y exculpar a Rajoy, como con compasión por el pobre gangoso]. Pero es mi opinión ¿eh? Es mi opinión.

———- Hasta aquí el bullshit del individuo. Veamos nuestra respuesta —

- En mi opinión, tú eres gilipollas y no mereces vivir.
-¿Cóóóóómoooooooo? – con puño amenazante.
- En mi opinión, ¿eh?, en mi opinión.
-¡Ahhhhhhhhhh! Haberlo dicho antes, porque ¿sabes? yo soy demócrata, y no quiero que por argumentar tus opiniones consideres que soy partidario de la abolición de la libertad de expresión. Por eso respeto y admiro tu determinación y, por supuesto, tu opinión- suspira aliviado-. ¿Nos tomamos unas cañas?

Siguiente caso: el experto o el experimentado.

Se les ve con demasiada frecuencia. Son los típicos individuos que una reunión de españoles, informáticos, chapistas, etc. se sientan al fondo de la mesa, beben su cerveza a sorbitos y sonríen ante las ingenuidades que perlan los novatos en el área que él domina. Esperan a algún momento de intimidad o silencio para ponderar y aconsejar a los demás sobre el tema en cuestión. Hay ciertos patrones ocultos en sus discursos que ayudan a identificarlos rápidamente.

- Mira, según mi experiencia… [Supone que tener experiencia consiste básicamente en haber hecho lo que vas a hacer tú, y por tanto, es bueno aunque hayan sido unos patanes]
- Tú hazme caso. Lo que tienes que hacer…
- Yo era como tú pero… [Típica respuesta para apabullar las ilusiones de algún romántico, si es que quedan. Quiero decir, esta frase suele significar, "como tú, yo perseguía un sueño, quería conocer mundo, mujeres y configurar routers. Debido a mi ineptitud vital, a mi falta de ganas por hacer de cosas me dejé arrastrar hacia la vida gris y ahora tengo una hipoteca, un coche y ganas de formar una familia. Y ni siquiera eso. He fracasado, sí, lo sé, y para no sentirme aislado de aquellos quienes, con más ímpetu podrían conseguir cosas, quiero arrastrarles lo más rápidamente posible hacia la miseria moral en la que yo habito, miseria moral por otra parte muy cómoda y que nos situaría al mismo nivel deshumanización que el resto."]
Si esto último no funciona siempre sentencian: la vida te dará un par de hostias, ya verás.

Abuelo especialista en bullshit

Tías y el bullshit recíproco: lo gracioso con el tema de las relaciones heterosexuales es que el bullshit no es unidireccional sino biyectivo. Quiero decir: si un hombre identifica bullshit femenino, él, al mismo tiempo está generando bullshit masculino identificando el de su compañera. Lo cual supone un montón de mierda al cabo del día y de los años e incluso hijos que aprenderán a generar bullshit por ellos mismos. Sólo pensar que la mayoría de las relaciones sentimentales se basan en esto [en el bullshit] y no en otros parámetros más tiernos me lleva a la conclusión de que la Claudio no ama a Claudia, ni Claudia ama a Claudio, sino que ambos aman el bullshit.

Apelativos cariñosos: Su gratituidad y retorcimiento no tiene límites. Uno de los productos más macabros del lenguaje. La chica, en tanto que chica es: débil, delicada, etérea, inenarrable, pulcra, etc. Así que todos los apelativos tienen que incluir: flores, seres mitológicos, insectos gráciles, como las mariposas. Imaginad qué pasaría si llamáis a vuestra pareja mi cucarachita bonita y eso que las cucarachas son los insectos más interesantes del planeta, joder, si hasta sobreviven a las guerras nucleares, esos si que tienen una historia que contar y no las mariposas de las narices que normalmente son gusanos que se enredan en su propia baba para maquillarse y seguir siendo el mismo gusano pero con alas bonitas. Bullshit de la naturaleza.
Los tíos: han de ser machos y tiernos, pero no demasiado tiernos, limpios pero sucios, valientes pero considerados, en definitiva, prácticamente cualquier adjetivo será al mismo tiempo apelativo cariñoso y bullshit. A un amigo mío le ha pasado esto [otro ejemplo de bullshit para establecer que, puesto que lo que le voy a contar le ocurrió a un amigo mío y como ser amigo mío es lo mejor del mundo, lo que le ocurrió a él es digno de ser considerado como precepto para manejarse en la vida], y entre la lista de apelativos siempre se refería a un animal de cuatro patas: por ejemplo, corcel, toro, caballo, burro, ornitorrinco, mono del culo rojo, etc.

Así que, amados lectores, activad vuestros sensores anti-bullshit y limpiad el mundo de vendehumos, vendemotos y gente descorazonada. Que esto de la vida tampoco va tan en serio.

Y aquí os regalo, para que no digáis una perla del poeta más anti-bullshit que existe en el panorama español. Jose María Fonollosa, que resume muy bien lo que dice este artículo.

WEST 42ND STREET

Las mujeres, comida, porros, coches
y honores se consiguen con dinero.
El dinero es, por tanto, lo importante.
Lo que hay que conseguir de inmediato. Ahora.

No voy a ser como esos que recogen
pedacitos de dicha poco a poco
y al cabo de los años han reunido
un mísero caudal. Yo lo quiero ahora.

De una vez. Mi ración entera, aprisa,
para ya consumirla y disfrutarla.
Mariscos, coches rápidos, botellas
de whisky y bellas chicas para mí. Ahora.

El porvenir -mañana- es la esperanza
del fracasado de hoy. Yo triunfaré ahora.
No me preguntéis cómo. No me importa
el cómo sino el cuándo. Y cuándo es ahora.


El origen del mundo actual y la pornografía de baja intensidad

Julio 9, 2007

El otro día, pensando en los numerosos posibles orígenes de la existencia llegué a la conclusión de que las sociedades occidentales no tienen su raíces exclusivamente en las religiones, las conquistas a golpe de antorcha y frugalidades por el estilo sino en la pornografía de baja intensidad.

Es importante aclarar este concepto. Antaño, en los discursos acerca del sexo, había una distinción clara entre el erotismo y la pornografía. El erotismo eran básicamente tetas y culos y la pornografía todo lo sucio y divertido que pudieran tener los menesteres de alcoba. Con la llegada de los nuevos tiempos el erotismo siguió siendo erotismo (tetas y culos siguen siendo los mismos, quizá un poco más siliconados o liposuccionados) pero la pornografía ha ampliado su campo de acción y ahora extiende sus tentáculos hacia campos que uno nunca habría imaginado. Y esa nueva pornografía es la pornografía de baja intensidad.

La diferencia fundamental entre erotismo y pornografía, digamos en el cine, es lo implícito del primero y lo explícito del segundo. En cine, por ejemplo, el erotismo toma como elemento la participación activa del espectador; aclaremos, participación intelectual y no manual, en tanto que el visiona la Dolce Vita no sólo tiene que desnudar mentalmente a Anita Ekberg, sino también pensar el presupuesto para pagarle una cena en el Ritz, elegir el tipo de espumoso en la habitación, lencería a llevar, marca de cigarrillos a fumar después etcétera. Así dicho parece que estar casado es el novamás del erotismo.

En el porno se eliminan todos estos engorros y los participantes son participantes activos a las primeras de cambio. El setup o, más bien excusa para ir al ajo es bastante directo: Blancanieves, una enfermera o una jefaza con minifalda y escotes exorbitados en el papel femenino; una especie de fusión de bakala, Vin Diesel y un mindundi con cara de pánfilo. Se montaba una oficina o una consulta, se inventaba un argumento trivial (estoy muy descontento con los resultados del último cuatrimestre o doctor, doctor tengo una molestia debajo de la espalda) y ya tenemos quince minutos más o menos de consabida mecanicidad cárnica. En el cine gay se trata de lo mismo pero con marineros, militares o mecánicos.

Guapo, sî

Sabido esto ahora se comprenderá mejor que la sociedad de ahora es por naturaleza pornográfica. Es cierto que aún existen ciertos tabúes pero la esencia de ciertas cosas es la misma que las películas. Por ejemplo:

- Revistas especializadas. Revistas de nutrición, revistas de aviones, revistas de filatelia, informática etc. son todas de espíritu pornográfico: no hay lugar a la imaginación. Un artícula de revista de cultivo de marihuana, por ejemplo, sigue este guión:

1- Título: La deliciosa variante K2 traída directamente de Afganistán… Mmmm… ¡Te hará volaaaaar! Cambiad K2 por Jenna Jameson y comprenderéis que el espíritu es el mismo.

2- El artículo en sí: Nuestros corresponsales estuvieron probando la variante K2 en un viaje alucinante de quince días por las rocosas alrededor de Kabul. Allí, entre tribus primitivas, terroristas ocultos tras las piedras y alguna que otra bien merecida lapidación nuestros espúreos escritores dejaron volar sus mentes hacia el universo K2. Informa Martínez Prieto. ¿No es terriblemente parecido al discursito del encargadillo de turno que vuelve sin moreno de Tailandia? Se le pregunta: ¿qué tal por Tailandia? y él responde: Sí… Estuve visitando algunas ruinas… De civilizaciones perdidas… La gente allí vive con muy poco pero son felices… Es una cultura muy distina de la nuestra… Viven entre la mugre… ¡Bravo, Peláez! ¡Si no nos hubieses dicho que ibas a Tailandia hubiéramos pensado que pasaste quince días en Andalucía!

- Psicólogos: A ver si me aclaro. Uno decide ir a un psicólogo. Mira en las páginas amarillas a ver cuáles tienen la consulta cerca de casa. Llama por teléfono y concerta una cita. Se presenta allí y le hacen esperar en una sala. Luego se abre una puerta y alguien le invita a entrar. Entra, le sugieren tomar asiento y a comentar su problema. El tipo comienza a cascar problemas que, ¡ojo! según la psicología, siempre están relacionados con follarse a su madre y matar a su padre. Se desahoga, termina, paga y se va. Vuelve durante varios años y, sin embargo, no soluciona nada, en vez de eso se convierte en una adicción. En el barrio no lo quiere ni mencionar por temor al que dirán. Salvando tecnicismos sin importancia, los psicólogos son lo mismo que ir a una casa de citas. Pornografía otra vez.

- Gimnasios. Imaginaos un sitio donde:
1 – Haya tíos cachas en mallas.
2 – Realicen ejercicios aeróbicos y anaeróbicos que les haga marcar músculo y sudar. Y se quiten la camiseta ajustadísima y se sequen el sudor, como si fuera un requisito indispensable para secarse el sudor.
3 – La gente ande desnuda por los vestuarios y se duchen en lugares comunes, desnudos también. Y rían jovialmente mientras se enjabonan los cojones.
4 – Se diga de ellos que son sitios dónde se liga, se viene a endurecer el culo, después de un par de horas uno se siente bien (sic), siempre se encuentra un hueco para ir a hacer unas tablas
5 – Te cobren por entrar y no te sorprenda.
6 – Si eres novato, sales del sitio con la lengua fuera, exahusto y cuando te preguntan que qué te pasa dices: estoy follado o me han follado.

White and in a bottle?


Echee drogadittto que va y dishe…

Julio 6, 2007

Es necesario que todo buen cinéfilo y/o consumidor de drogas y por tanto seguidor de este blog, distinga entre los tres tipos de cine drogadicto que existen, antes de comenzar con los títulos.

a) Está el tipo de película que ves con los colegas tó ensetao o fumao pa’ echarte unas risas. Léase El Gran Lebowski, Estoy hecho un animal y perlas del estilo, peores todas ellas que un prolapso anal cuando se visionan en estado de sobriedad. Según unos informes desclasificados recientemente por el CSIC la estructura y composición de estos filmes están dirigidos a un sector muy concreto y amplio de la población juvenil para los que aún no tengo un adjetivo calificativo a mano. Sería el clásico individuo cercano a la treintena, con una higiene personal difícil de definir, jugador compulsivo y nocturno de videoconsolas, troll psicótico en los foros de fútbol y videojuegos, vida sexual a todo color (tanto color como las 36 páginas del Playboy) y limpiador de váteres en sus ratos pecunarios (recordad chavales, Non Olet). En inglés se les llama ‘slackers

Slacker al uso

b) Películas que, o bien te dan la impresión de estar drogado cuando las ves o bien llegas a la conclusión de que el director, el iluminador e incluso el distribuidor estaban lisérgicos o bordeando la psicosis. Un ejemplo patrio es Raza, película dirigida o escrita por ese señor pequeñito que gritaba con voz de pito en la Plaza de Oriente y que tenía flebitis, o Pepi, Luci, Bom de un director que viene a ser el mismo de la Plaza de Oriente pero con un par de pegatinas anti-OTAN, peluca y vestidos de faralaes, ¡olé! Ditch that shit.

Nazi

c) Y por fin películas DE droga o drogadictos. De éstas me he chupado unas cuantas y de éstas voy a hablar.

El Pico, Eloy de la Iglesia. La verdad no sabía en qué categoría incluir esta película: si en la de alucinógenos o en la de alucinados de por sí. La lógica de la película sigue tal que así.

1) Hay dos amigos.

2) Son vascos.

3) Puesto que son vascos han de ser etarras o pikoletos.

4) Lamentablemente uno es hijo de etarra y el otro de pikoleto. Conflicto presentado.

5) Para subsanar las diferencias, se enganchan a la heroína (a ver, estamos en los 80, la gente creía que la heroína y David Hasselhoff molaban). Resolución del conflicto: la heroína une mundos hasta ahora irreconciliables.

6) Hay una escena sacada de la NADA, que NO VIENE AL CUENTO EN LA TRAMA, donde el hijo del pikoleto salva a su padre de un atentado de la ETA e inmediatamente después suena una música de feria, como si acabase de ganar en el tiro al pato. Si al menos le hubieran dado en toda la mocha al Guardia Civil tendría lógica, pero la cosa es que en la peli los etarras fallan y el efecto que produce la citada música con el padre y el hijo abrazándose es… cuanto menos contradictoria.

7) La escena final es simbólica, de eso estoy casi seguro, pero no consigo descifrar el significado. La cosa transcurre así: el pikoleto y el hijo van a la playa, el padre quiere que el hijo se quite del jaco y el hijo quiere que su padre sea menos pikoleto o alguna idiotez por el estilo. Así que la última imagen es el tricornio lleno de heroína cayendo por un barranco. ¿Que quería decir Eloy de la Iglesia? ¿Que la Benemérita trafica con heroína oculta en los tricornios? ¿Que han dado por perdida la batalla contra las drogas? ¿Que en el cerebro de un pikoleto solo hay polvo blanco (porque aquí el jaco es de color blanco)?

Candy, Neil Armfield. El Neil Armfield éste de los cojones es director de teatro, cine y ópera, pero total para lo que es el propósito de esta película bien podría haber sido el director del circo de pulgas de mi pueblo. Un tipo que ha dirigido (no sabemos si con éxito o a tomatazo limpio) a Shakespeare y Beckett en momentos no consecutivos no puede ser taaaaaaan tonto de hacernos creer que el motivo de filmar una película como Candy NO era petarse a uno de los tres actores principales: Heath Ledger, el que hace de machote en Brokeback Mountain, una pava que está buena y ya está y por eso merece estar en la película (parece ser) y Geoffrey Rush, que sólo por el acento que tiene es carne petable 100%

La peli se divide en tres partes: Cielo, Tierra e Infierno conceptoque ya es estúpido desde que salió por primera vez en la Biblia. Australia -de donde es la productora – que promete el oro y el mor… digo… el musulmán a la población con rollitos multiculturales resulta que discrimina e insulta a todas las religiones que no tienen esos tres conceptos. Sólo os digo que en Infierno, Heath Ledger ése Hombre-Hombre acaba trabajando de lavaplatos en un restaurante chino, es decir, incluso más rastrero que los propios chinos y eso que les saca dos cuerpos, digamos que es un chino para los chinos y eso da mucha rabia, claro. De hecho todos levantamos las cejas en el cine.

Os preguntaréis: ¿y esta peli qué tiene que ver con las drogas? Pues eso me ando preguntando yo todavía. En realidad, la película era originariamente un anuncio de Tommy Hilfiger un tanto subidito de tono donde Heath y la pava hacían el amor. Algún productor vio chicha ahí y pensó que sería bueno salpimentarlo un poco creando una película de casi dos horas donde Heath y la pava se meterían heroína. Por vena. Porque lo valen. Y harían el amor. Puestos de heroína. Ja.

Y yo digo ojalá todos los yonkis de Dublín estuvieran como el Heath: alto, fuerte, sin una marca en los brazos, con síndrome de abstinencia que parece más una resaca que el mono propiamente dicho y con un aguante sexual portentoso, vamos una especie del Dios del sexo heroinómano. No hay mucho más que contar. Ah sí, la tía se queda preñada y pierde el niño, se lo sacan en el médico y Heath y la pava duermen con el feto en la cama del hospital. Juro que es cierto.

Cada d�a se quieren más

Continuará…


Be a poet, my friend

Julio 2, 2007

Entre mis numerosos admiradores (que pódeis contabilizar por medio del contabilizador que contabiliza las visitas en la parte inferior derecha de la página) están aquellos que me escriben cartas haciéndome sugerencias sobre qué temas debería tratar, y que normalmente suelen tener un cierto aire macabro – horticultura, filatelia, etc.; están los que se pasan de listos y creen que mi blog debería adaptarse al común denominador de los mortales blogueros en Irlanda, y que se van a ganar un par de hostias y la subsecuente expulsión de mi blogroll; están los que querrían conocer mi dirección para mandar un par de sicarios a cenar, y están – y estos son mis preferidos – los que creen que debería deleitar al mundo con mi excelsa pluma más allá de los límites de cibermundo, esto es publicar cosas en papel mondo y lirondo.

Cuando el tema sale en alguna de las reuniones de brainstorming que tengo con un selecto grupo de admiradores cada fin de semana, yo me inclino hacia atrás dejando entrever la media sonrisa que ya me caracteriza, me atuso el bigote – si se diera el caso -, doy un par de sorbos a mi Daikiri y un par de caladas al cigarrillo liado que pende de mis labios y afirmo tras un par de carraspeos que rompen la consabida tensión narrativa:

- ¿Y pa qué?

Es decir, Y para qué. En estos casos siempre está el consabido listillo que jamás ha escrito nada pero lo ha leído todo y no tiene en cuenta que los creadores dedicamos más tiempo a crear o a prepararnos para la creación que a leernos mamotretos que no conducen a ningún sitio, póngase el caso de cualquier libro de Roberto Bolaño, no, luego evidentemente no tenemos medios para revisarnos los hits de ventas oficiales o alternativos; bien, este listillo nos tilda de cobardes, mojigatos, meapilas, en fin, cualquier adjetivo reboludo que haya encontrado en alguna novelucha de un soldado checoslovaco manco que participó en la primera guerra mundial, de quién no se conoce el nombre con exactitud y que escribió su magna obra de cuarenta páginas entre fabada y fabada en la trinchera y que ha sido publicado por Acantilado.

Hay varias razones para no publicar, ni tan siquiera intentarlo, en papel, verbi gratia, pero la principal es:

SE GASTA PAPEL. En estos tiempos de esquizofrenia medioambiental, todo escritor que publique una tirada millonaria debería ser ejecutado y tildado de fascista, o al revés. El problema con este tipo de cosas es que así dicho parece algo exagerado, ya os oigo venir: por Dios, Hasterbin que estamos hablando de seres humanos, cómo vas a matarlos, así tan fácilmente.

Bueno, la cuestión es no hacerlo on a case by case basis, sino a gran escala, y luego informar como hacen los periódicos: por ejemplo, todos los años hay 3000 muertos por accidentes de tráfico, 150000 muertos por el tabaco y el vicio, y no por eso la gente deja de fumar o de estrellarse alegremente con el coche o fumar en el coche alegremente también: ahora bien, un grupillo de pintamonas patea a un mendigo con nombre y apellidos, y ya tienes a El Mundo tirándose de los pelos y hablando de bandas organizadas, rituales masónicos y demás historias a olvidar al año siguiente.

Ella lo vale

Así que la cuestión es aprender, como han hecho nuestros medios patrios y del extranjero a hacer uso de las máxima goebelianas. Si, pongamos por ejemplo, se publica un BOE donde se anuncia la ejecución pública de Elvira Lindo eso causará el delirio y la rabia generalizada y no faltará quién organicé qué se yo, una colecta o manifestación en su favor – en favor de la amnistía, no de la ejecución-. Mal hecho. El método a utilizar es más Polpotiano, así que el decreto debería rezar:

“Toda aquella autora que publique o ideé un libro donde una mujer descubre su sexualidad y en ese descubrimiento pierda la virginidad, sea sodomizada, violada o encantada por un príncipe azul – sea o no sea literalmente príncipe, sea o no literalmente azul, ya me entienden sus señorías -, tenga una relación o más lésbica, un intercurso sexual multiorgásmico y acabe la novela frente al mar o contemplando un paisaje de corte bucólico, sola o de la mano de otro príncipe azul o príncipa azula, y me permito aclarar que que el primero no era tan príncipe azul sino un canallita que la utilizó para darse placer megalomaníaco, deberá ser ejecutada ipso facto. El crimen es: delito contra el medioambiente. Firmado: una instancia superior a vd.”

Resultado de ejecutar SÓLO a Elvira Lindo:
- Manifestaciones (con toda la parafernalia de papelería que ello implica: pegatines, carteles, pancartas, rotuladores con xilotueno)
- Reportajes especiales en todos los periódicos de tirada nacional. Con fotos, que gastan más tóner.
- Aumento de ventas de los libros de Elvira Lindo (por efecto paradoja). No olvidemos también que los ticket de compra también están hechos de papel.
- Aumento de los contratos para escribir Tinto de Verano incluso si el proceso se ha dictado en invierno.
- Libros de autores paralelos explicando el proceso de Elvira Lindo.
- Elvira Lindo escribiendo sus propias memorias.
- Joaquín Sabina publicando sus propias memorias – otra vez y mencionando a Elvira Lindo
- Informes periciales probando la inocencia novelística de Elvira Lindo.
- Homenajes literarios a Elvira Lindo.
- Informe final del Constitucional eximiendo a Elvira Lindo de toda culpa.

Amazonas 0 – Elvira Lindo 1.

Siguiendo el método Polpot, imaginad el telediario:

Y hoy, en el día del Libro, tres mil autoras de la así llamada literatura rosa han protestado por la limpieza étnica que tan justamente ideó el gobierno de la nación hace hoy mismo un año. Las protestas incluían un cambio en la denominación del proceso de limpieza étnica a limpieza cultural, el uso generalizado de la silla eléctrica por aquello de las simbología asociadas a bombillas. En otro orden de cosas, Fernando Alonso ha vuelto a sufrir un tropiezo en el Gran Premio de Australia. Entre los comentarios que ha destilado se hacía mención de las nuevas mejoras introducidas por Carlos Sáinz en el chásis del bólido. ¡Bien por Fernando! decimos desde nuestra cadena. Todo el mundo te quiere y te apoya aunque seas un paquete. Melendi ha anunciado la modificación de las letras de su canción para adaptarse a la nueva situación de nuestro campeón, como sigue:

“Fernando ERAS nuestro campeón
siempre llenabas el estadio de emoción
ahora parece que vas de colocón
¡no le pises tanto que ya has gripao el motor!”

Iks