Es necesario que todo buen cinéfilo y/o consumidor de drogas y por tanto seguidor de este blog, distinga entre los tres tipos de cine drogadicto que existen, antes de comenzar con los títulos.
a) Está el tipo de película que ves con los colegas tó ensetao o fumao pa’ echarte unas risas. Léase El Gran Lebowski, Estoy hecho un animal y perlas del estilo, peores todas ellas que un prolapso anal cuando se visionan en estado de sobriedad. Según unos informes desclasificados recientemente por el CSIC la estructura y composición de estos filmes están dirigidos a un sector muy concreto y amplio de la población juvenil para los que aún no tengo un adjetivo calificativo a mano. Sería el clásico individuo cercano a la treintena, con una higiene personal difícil de definir, jugador compulsivo y nocturno de videoconsolas, troll psicótico en los foros de fútbol y videojuegos, vida sexual a todo color (tanto color como las 36 páginas del Playboy) y limpiador de váteres en sus ratos pecunarios (recordad chavales, Non Olet). En inglés se les llama ‘slackers‘
b) Películas que, o bien te dan la impresión de estar drogado cuando las ves o bien llegas a la conclusión de que el director, el iluminador e incluso el distribuidor estaban lisérgicos o bordeando la psicosis. Un ejemplo patrio es Raza, película dirigida o escrita por ese señor pequeñito que gritaba con voz de pito en la Plaza de Oriente y que tenía flebitis, o Pepi, Luci, Bom de un director que viene a ser el mismo de la Plaza de Oriente pero con un par de pegatinas anti-OTAN, peluca y vestidos de faralaes, ¡olé! Ditch that shit.
c) Y por fin películas DE droga o drogadictos. De éstas me he chupado unas cuantas y de éstas voy a hablar.
El Pico, Eloy de la Iglesia. La verdad no sabía en qué categoría incluir esta película: si en la de alucinógenos o en la de alucinados de por sí. La lógica de la película sigue tal que así.
1) Hay dos amigos.
2) Son vascos.
3) Puesto que son vascos han de ser etarras o pikoletos.
4) Lamentablemente uno es hijo de etarra y el otro de pikoleto. Conflicto presentado.
5) Para subsanar las diferencias, se enganchan a la heroína (a ver, estamos en los 80, la gente creía que la heroína y David Hasselhoff molaban). Resolución del conflicto: la heroína une mundos hasta ahora irreconciliables.
6) Hay una escena sacada de la NADA, que NO VIENE AL CUENTO EN LA TRAMA, donde el hijo del pikoleto salva a su padre de un atentado de la ETA e inmediatamente después suena una música de feria, como si acabase de ganar en el tiro al pato. Si al menos le hubieran dado en toda la mocha al Guardia Civil tendría lógica, pero la cosa es que en la peli los etarras fallan y el efecto que produce la citada música con el padre y el hijo abrazándose es… cuanto menos contradictoria.
7) La escena final es simbólica, de eso estoy casi seguro, pero no consigo descifrar el significado. La cosa transcurre así: el pikoleto y el hijo van a la playa, el padre quiere que el hijo se quite del jaco y el hijo quiere que su padre sea menos pikoleto o alguna idiotez por el estilo. Así que la última imagen es el tricornio lleno de heroína cayendo por un barranco. ¿Que quería decir Eloy de la Iglesia? ¿Que la Benemérita trafica con heroína oculta en los tricornios? ¿Que han dado por perdida la batalla contra las drogas? ¿Que en el cerebro de un pikoleto solo hay polvo blanco (porque aquí el jaco es de color blanco)?
Candy, Neil Armfield. El Neil Armfield éste de los cojones es director de teatro, cine y ópera, pero total para lo que es el propósito de esta película bien podría haber sido el director del circo de pulgas de mi pueblo. Un tipo que ha dirigido (no sabemos si con éxito o a tomatazo limpio) a Shakespeare y Beckett en momentos no consecutivos no puede ser taaaaaaan tonto de hacernos creer que el motivo de filmar una película como Candy NO era petarse a uno de los tres actores principales: Heath Ledger, el que hace de machote en Brokeback Mountain, una pava que está buena y ya está y por eso merece estar en la película (parece ser) y Geoffrey Rush, que sólo por el acento que tiene es carne petable 100%
La peli se divide en tres partes: Cielo, Tierra e Infierno conceptoque ya es estúpido desde que salió por primera vez en la Biblia. Australia -de donde es la productora – que promete el oro y el mor… digo… el musulmán a la población con rollitos multiculturales resulta que discrimina e insulta a todas las religiones que no tienen esos tres conceptos. Sólo os digo que en Infierno, Heath Ledger ése Hombre-Hombre acaba trabajando de lavaplatos en un restaurante chino, es decir, incluso más rastrero que los propios chinos y eso que les saca dos cuerpos, digamos que es un chino para los chinos y eso da mucha rabia, claro. De hecho todos levantamos las cejas en el cine.
Os preguntaréis: ¿y esta peli qué tiene que ver con las drogas? Pues eso me ando preguntando yo todavía. En realidad, la película era originariamente un anuncio de Tommy Hilfiger un tanto subidito de tono donde Heath y la pava hacían el amor. Algún productor vio chicha ahí y pensó que sería bueno salpimentarlo un poco creando una película de casi dos horas donde Heath y la pava se meterían heroína. Por vena. Porque lo valen. Y harían el amor. Puestos de heroína. Ja.
Y yo digo ojalá todos los yonkis de Dublín estuvieran como el Heath: alto, fuerte, sin una marca en los brazos, con síndrome de abstinencia que parece más una resaca que el mono propiamente dicho y con un aguante sexual portentoso, vamos una especie del Dios del sexo heroinómano. No hay mucho más que contar. Ah sí, la tía se queda preñada y pierde el niño, se lo sacan en el médico y Heath y la pava duermen con el feto en la cama del hospital. Juro que es cierto.
Continuará…



Julio 6, 2007 a las 10:04 pm
Yo añadiría tres películas en la categoría b): “Miedo y asco en Las Vegas”, “Fata Morgana” y “Zebraman”. Y no digo nada más, que vengo de currar en un cocktail de inauguración de tres exposiciones en un museo y me tocó servirles cañas toda la noche a unos “fanes fatales” mexicanos de Bergman. Ahí es nada.
Julio 7, 2007 a las 4:10 pm
Yo iba a incluir la de “Miedo y asco” pero se me pasó, Trainspotting como una película que muestra cómo la droga puede hacerte guay, y Adam and Paul, que trata de scumbags en Dublin. Pero estoy como perrete. Si alguien se anima se lo publico.
Julio 8, 2007 a las 7:53 am
Pues nada, hablaré con esos fanes fatales, a ver si se animan =b Eso sí, no sé si estarán a la altura… A veces soltaban frases como “el cine de Bergman no es tan simbólico como el finlandés, pero tampoco tan fascistoide como el de Europa del Este”, que no sé si es cierto o no, pero no me digas que no da el pego… Eso sí, eran gafapastas gafapastas (ella de hecho parecía una mezcla entre la Coixet y Julieta Venegas).
Es lógico que estés vago… Es el calo… estooo… es verdad, que ahí todavía no sabéis a qué huelen las nubes ni de que color son los rayos del sol. Cachis. Un saludo =)
Julio 8, 2007 a las 3:44 pm
Sí que vemos el sol, de hecho este fin de semana hemos tenido unos atisbos que bien nos han servido para solazarnos la vista ante tanta púber dispersa.
Del cine finladés sólo conozco al Kaurismaki, una película de rusos cantando canciones americanas… Me pareció muy pretenciosa.
Por cierto, acepto sugerencias, últimamente ando escaso de varieté cinematográfica.
Julio 8, 2007 a las 6:23 pm
De yonquies está también muy bien Requiem por un Sueño del Aronofsky, que entra tanto en la categoría ‘pozo sin fondo’ como en la ‘qué contento que voy fumado’.
Se te ha olvidado en la de El Pico decir que es casi más de mariconeo que de yonquipures, del Eloy veo más del palo yonqui-yonqui-terminal la de ‘Colegas’ o la de ‘Navajeros’. introducing Anthony & Rosaire Flowers.
Qué gran cine el cine Quinqui.
Felicidades por tus posts.
Julio 8, 2007 a las 8:08 pm
Jajajaja, la de Navajeros ya no recuerdo exactamente si la vi o no. Sé que salía el mismo pavo de El Pico y que tenían pinta de navajeros vestidos por Adolfo Domínguez. Pero la confundo constantemente con la trilogía del Torete… él, que sabe del amor. ¿Os imagináis un remake de cine kinki en la actualidad? Bueno no imaginéis demasiado, ya tenemos a Juan José Ballesta en cualquiera de sus flavours.
Julio 8, 2007 a las 9:12 pm
Ahora mimmito te iba a comentar lo de “Requiem por un sueño”, que además sale Jennifer Connelly que es mu guapa la mozuela. Y ya aprovechando, pues incluyes “Pi”, también de Aronofsky, en la categoría b), porque no está mal la peli, pero… pero… bueno, eso. Y ahora mismo no me acuerdo, pero fijo fijísimo que en “Ken Park” y “Bully” también se drogaban, porque los pavos se jartaban de follar, hacer el mal, pegarse puñaladas traperas, hacer cosas que supuestamente hacen los jóvenes americanos, masturbarse, propasarse y demás… así que drogas seguro que también había. Es que hay directores que se creen muy guays.
Y si aceptas sugerencias, te recomiendo (aunque no sean de yonkis ni nada parecido), si no las has visto ya, “Chunking Express”, una de mis pelis favoritas-de-toa-la-vida, de la cual supongo que rajarás por su rollo “medio feliz-bucólico-bonito-de colores de los chinos somos especiales porque hacemos cosas raras y Hong Kong mola mazo” y “Fallen Angels”, de Wong Kar Wai; “Oldboy” de Chan-Wook Park, “Adaptation” de Spike Jonze, “Eternal Sunshine of the Spotless Mind” de Michel Gondry y “When The Wind Blows”, que es de animación, muy bonica ella. He dicho. A ver cuánto tardas en lanzarme una piedra a la cabeza.