Poperos, especie que debe extinguirse

Septiembre 13, 2007

He estado este último mes de vacaciones (no he salido de Dublín, para entendernos) y cuando he vuelto en mí, me he dado cuenta de que la red internaútica y la red humana, es decir, ese lugar de la Realidad fuera de Matrix donde el pescado huele a pescado y las tías no enseñan las tetas así como así, está infestada por millones de páginas web y blogs de gente “pop”

Vaya por delante que yo no tengo nada en contra del pop, a mí también me gustan Raphael y Rafaela Carrá, al menos no tengo algo que no tuviera en contra de cualquier otra tendencia abierta por El País, absurda y por lo general cara, pero es que el Pop y sus fans me producen un sentimiento de compasión inexpresable.

Para entendernos, Pop viene de popular: según esa lógica, David Bisbal sería Pop; ahora bien, si le preguntas a un popero, te dirá que no, que Bisbal no es pop, pero que sí lo son los Astrud que no conoce todo el mundo y por tanto, no son populares. Es decir, el Pop consiste en admirar cosas y gentes que se comportan como cosa que no son populares. Así que siguiendo con el razonamiento, Zaplana, que es un tipo de lo más impopular, debería ser un dios fetiche para los poperos: resulta que no, que no lo es. Así que Pop no es ni lo más popular ni lo menos popular. Es algo más aristotélico.

Yo os diré lo que es el pop: lo que a las revistas de tendencias y la FNAC le salga de los cojones.

Él
Para ser popero se precisan de los siguientes requisitos:

-Saber quiénes son Kraftwerk, pero no saber qué significa. Saber que apestan, porque alguien que hace música con un tambor hecho con papel albal enchufado a un altavoz APESTA; y sin embargo defenderlo a capa y espada ante alguien con dos dedos de frente y sin flequillo engominado.

-Que te gusten las películas de chinos así como lentas y bonitas (no las de kungfu). Por ejemplo Deseando amar. Una película de dos horas donde un chino y una china se aman y hay travellings en cámara superlenta donde se observa como la lluvia moja sus ropas y sus almas. La película debería llamarse Deseando acabar, menuda brasa. La película es genuinamente china porque, al igual que cuando vas a comer a un restaurante chino, sales con la impresión de no haber comido/visto lo suficiente, aún a pesar de las dos horas que te has tirado allí. A ver cuándo empezamos a darnos cuenta de que China se convertirá en superpotencia debido a la avaricia del mundo civilizado: China produce bienes a bajísima calidad y consecuente bajo precio, por eso se zampa a todos los productores españoles que producen baja calidad a precio desorbitado. Consecuentemente, las películas chinas, por la misma lógica productiva, serán también de baja calidad, falsificaciones incluso perjudiciales para la salud, como los juguetes con plomo y los rollitos de primavera con cucarachas. Pero esas perrillas que nos ahorramos por llevarnos un Vuitton a 10 euros, cualquiera se resiste.

-Tener un blog donde te dediques a copiar citas de autores avant-garde, como Debord, Hanna Arendt, Baudrillard, etcétera. Luego lo acompañas con tus propios textos y, si no sabes escribir, con tus fotos en pelotas, si es que estás bueno/buena. Si te sobran michelines siempre puedes photoshopearte y ponerte ositos de peluche y florecitas alrededor, siempre distraen, y si definitivamente eres tan perjudicial a la vista como las películas chinas, siempre puedes pegar fotos veladas y mal tiradas y decir que no quese trata de Lomografía y que es un arte (pop) hecho con cámaras soviéticas.