Francia: hechos incontestables

Octubre 13, 2007

Después de una semana de aislamiento en Francia creo que ya tengo los elementos necesarios para establecer un juicio sobre este país, la cultura y sus gentes. En realidad, para sobrevivir en Francia se necesitan dos cosas: saber que la música nacional no es Charles Aznavour, sino el Hip Hop; y que el deporte nacional es el Rugby y no el fútbol. Por eso esta gente ha revolucionado el mundo, no como los españoles, que ni siquiera fuimos capaces de tener a Portugal atada y bien atada. Os explicaré brevemente de qué se trata cada una de las dos cosas.

HipHop: El hiphop es una música que se originó en las distritos negros del Nueva York o de alguna ciudad chunga de EE.UU. donde hubiera crack o prostitución o ambas cosas. Es curioso, todas las músicas interesantes tienen que tienen raíces proletarias, como si los pobres fuesen en verdad unos marginados por el sistema social y no votasen nunca a la derecha ni leyesen el Marca o escucharan la COPE y en el fondo de sus almas fueran puros y artistas, unos Pollock inencontrables, unos Picassos irrealizados. El jazz, el blues y el bakalao provienen de los cantos que los esclavos entonaban cuando estaban o iban a la faena. El hiphop es un producto mestizo de todos ellos (producto mestizo, por no decir bastardo). Esto es lo que dice la oficialidad, pero en realidad, el hip hop es un invento de ejecutivos blancos que cantan negros para que lo escuchen blancos que actúan como negros. Las tres únicas excepciones a esta regla han sido: Vanilla Ice, que alcanzó la fama con el tema Ninja Rap, pieza principal de la banda sonora de las Tortugas Ninja (bien, Vanilla, dejaste la carrera de económicas pero triunfaste al mismo tiempo en el mundo de la música y del cine); un tipo que se llama House of Pain, al que yo añadiría …In Tha Ass, que eran americanos pero querían ser irlandeses (lo cual tiene lógica según mi teoría, si, como bien dice Roddy Doyle, ser irlandés es ser el negro de Europa). Sus letras (su letra, más bien) repite 18 veces la palabra Jump. Tiene lógica, porque en el rap, la cosa consiste en hacer rimas y como una palabra rima consigo misma, pues lo lógico es que la mitad de la canción sea : “jump, jump, jump” y el resto sean transiciones hacia el deleite ripioso: “ahora voy a decir lo que todos queréis, eh, eh, lo estáis buscando, ese verbo que os hace bailar, salir de fiesta, eh eh, ou yeah, what’s the craic, jump jump jump” En el video, que os pego más abajo, sale el tipo en el váter cantando mientras la cadena del mismo le cruza la cara, y luego en una cervecería con una camiseta de los Boston Celtics. Como los Celtics suena a Celta, y Celta es Irlandés, a tomar por culo, ya son irlandeses. Así yo también soy pariente de Cristobal Colón, no te jode.

En España también tenemos rap. He tenido la desgracia de escuchar varios discos, de conocidos y no tan conocidos y, a decir verdad, la música hiphop en España es bastante pobre (bueno, se podría aplicar este criterio a prácticamente todo el panorama musical, incluídos Héroes del Silencio, que podrían hacer honor a su nombre y cerrarle la boca a Bunbury y sus truculentos “no seas membrillo y permiteeeee paaaaasar”. Jajaja, un día tengo que hacer un artículo en contra de Bunbury, como me lo voy a paaaaaasaaaaar). Lo que decía, SFDK, Frank T, Violadores del Verso, etcétera, son animadillos y tal pero se parecen unos a otros y al final son más bien una mosca cojonera. Antes de que todos esos ñetas españoles con pantalones anchos y cadenas de metal vengan a lincharme dejen que les dé mis argumentos. Lo primero: los raperos NO hacen poesía. No hacen poesía porque que una palabra rime con otra y delante de esa se le coloque un numero arbitrario de palabras no hace un verso ni mucho menos una poesía. Chavales, si os estáis comprando los discos, os están quitando el dinero.

Frank T – que es como 50cents en madrileño:
“Ya soy un clásico como en el cine Henry Fonda,
no vayas de anaconda
tonto, eres una cachonda,
yo pregunto y usted no me responda,
no saponda,
no contestonda,
es la monda,
quien va de sabionda”

SFDK – que son nazis de Andalucía:
“Yo soy la voz del barrio,
glamour del extrarradio,
me salto los horarios y fumo hasta quemarme el labio,
yo soy el mercenario,
pal exterminio ario”

Otra cosa que es la monda, si es que estás en la onda, y piensas que ha Goliath hay que derribarlo con una onda, es que los temas de las canciones se dividen en cuatro:

- Mi rap es mejor que el de todos los demás, porque rimo genial, porque bebo y follo más, y porque tú eres subnormal.
- El otro día salí de pedo con mis colegas, que son los mejores del mundo y se vician con la Sega, por los bares de mi ciudad, que es la mejor del mundo mundial, menudo pedo nos pillamos, aunque no creas, tampoco follamos.
- Las tías son unas guarras o me parten el corazón, porque aunque vaya de chungo soy como Tristón, el perrito llorón, y cuando del rap se me pase la tontería, me casaré y me compraré un piso en Entrevías y me dedicaré a vender paquetes de viajes a tu tía. Ou yeah.
- La carrera hacia el rap es chunga que te cagas, las discográficas no saben reconocer que yo soy el puto amo y son caras, todo el mundo menos yo está equivocado y es que jodido tener los bolsillos pelados. (El hecho de que tus letras parezcan hechas en una mala digestión de habas mientras desfibrilabas no cuenta, pequeña Cenicienta).

Gracias a Dios que en España somos más bien meapilas, no tenemos M16 como en las Américas, así que no hay guerras de raperos y en general reina el buenrollito. Y ahora las diferencias:

Rapero chungo y millonario

Raperos no tan chungos y que solo tiran p’alante

Más rap irlandés, esta vez de pura cepa. Es una mezcla entre Depeche Mode y Soft Cell:

Rap británico con acento cockney para Lady Di:

Rap de Palestina, traduit

Rap Israelí, para la contrapartida

Rap del Congo, en francés

Rap Chino, en chino, claro.

Rap argentino, cuya letra es como sigue: chavarachavaaradecimoschavaracoveretegusteonoteguste, nos quieren enganchar. Se dice que el letrista fue Ozores.


De vuelta de Dublín y prepárandose para la belle France

Octubre 1, 2007

Sí, sí, al final el hijodeputa de mi editor nos arrastra a mí y a su fracaso hacia lo que él considera su sueño narcisista, aprender a hacer franceses. Entretanto, quiero decir, mientras él se dedica a arreglar papeleos, a comprar diccionarios y cursillos de francés que le enseñarán a pedir caracoles en cualquier cutrerío Lyonino, yo me he tomado la semana libre para darme una vuelta por la decadente, petulante, castiza, cañera, pastillera Madrid.

He de decir que pocas cosas han cambiado en Madrid, salvo que ya han terminado la M30 y que hay más inmigrantes en el Metro. Pero no son estas razones de peso cambiar la consideración que uno tiene hacia la Capital del Reino (aunque, bien pensado pronto seremos el Reino a secas, dada la incipiente actividad piromaníaca de las provinzuchas adláteres: como no nos clasificamos para el mundial de rugby, se dedican a quemar fotografías del rey y a reivindicar sus derechos nacionales, como si una cosa tuviera que ver con la otra, como si en la capital nos inmutáramos por semejantes espectáculos. España is not Spain). Lo importante es lo que resta, a saber:

La Tele
Así, de repente, hay como tres millones de canales nuevos, a cada cual más absurdo. Hay uno, por ejemplo, que se dedica exclusivamente a emitir programas en los que aparece Willy Toledo, del que ya he hablado largo y tendido en mis anteriores post. Willy, al que llamaremos a partir de ahora Guillermo porque puestos a tener un nombre completamente ridículo, como de serie de dibujos animados, mejor ponerlo en español que en guiri, es actor. Quiero decir, es actor según la acepción española de lo que significa ser actor, es decir, NO serlo. Pero además de caerme mal es un genio, porque puede convertir en cómica prácticamente cualquier situación por accidentado que sea ese tránsito del drama a la comedia: un Steve Urkel a la española.No sabe quien es Artaud Voy a poner un ejemplo: Guillermo está todo el día tirado en el sofá, sin trabajar, sin ganar dinero, sin hacer nada de nada salvor rascarse los cojones, es decir, como todos los españoles entre los treinta y cuarenta con síndrome de Peter Pan, pero de Peter Pan de la película Disney o del videojuego, no del del libro, que para eso Guiller es español y bien español; bien, está ahí tirado viendo algún programa en el que, pongamos, aparezca ÉL mismo y entonces entra su novia, una actriz desconocida de cuarenta y cinco años que trata de aparentar, con escasísima fortuna, que tiene alrededor de veinte y que en la serie gana mucho dinero y le dice, al tiempo que se pone las manos en la cintura: pero bueno (risas), aún estamos aquí (risas), aludiendo al hecho de que no se le ve activo a la hora de buscar empleo. Guiller levanta una ceja (risas estentóreas) y dice: ¡pero tííía si tienes más dinero que gasta la administración Bush en el presupuesto anual para la compra de armas de destrucción masivaaaaa! (más risas socialistas, digoooo, risas sin más). Acto seguido, sin transición ninguna, aparece Guiller en calzoncillos de slip en la cama de la pareja con una pibón rubio tipo Elsa Pataky diciéndole a la novia, que acaba de descubrir el pastel: pero cari, no dijiste que ibas a visitar a tu madre, y Elsa Pataky diría: esa excusa ya la inventó Marc Ducruet y así le fue a Carolina de Mónaco, lo cual no tiene sentido de ningún tipo, pero como Elsa Pataky tiene unas tetas endiabladas se le consiente y ríe todo, incluso que diga que quiere formar una célula del Ku Klux Klan en su pueblo. Pero que requetequetemona es, esta Elsa.

También me he percatado de que hay algunos humoristas de la radio que han dado el salto a la TV y se ha producido el efecto Sardá: se han vuelto ellos mismos el chiste. Por ejemplo, Iñaki Gabilondo, el tipo que veía ovnis en Villarobledo ahora da un telenoticias que tratas exclusivamente sobre la ETA y el Real Madrid en Cuatro. Lo cual me ha dado una idea genial para un programa de televisión o un cómic: terrorismo y fútbol unidos para siempre (como si no lo hubieran estado desde el principio). Si los terroristas ganan, se les da el reino de Granada (que es lo que realmente quieren, fastidiar a los andaluces porque son más graciosos y más fachas), si los de Raúl and company ganan, se les da derecho a expropiar todo terreno que quede dentro de la M30 para construir una ciudad macrodeportiva (ATENCION PUBLICISTAS AQUÍ ESTÁ VUESTRA IDEA A PLAGIAR) donde cada ciudadano pueda ser y SEA futbolista del Real Madrid, un sueño, una inspiración.

Carlos BlancoPablo Motos, un tipo que hacía gags en la radio a la antigua usanza (es decir, decía cualquier cosa arbitrariamente y acto seguido lo acompañaba con ruidos de dibujos animados para darle el efecto cómico) presenta un programa que bien podría ser de la Iglesia evangélica o de confesiones de un heroinómano, porque el tío debe medir 1,50, está sin afeitar, chupado y no tiene ninguna gracia. Dentro de poco aparecerá el niño genio de Egipto a contarnos que aún no ha encontrado novia, pero que se deleita cada día se convence de que disfruta más con las invocaciones a AamRaapsadaa, tercer faraón de la dinastía Wu Ming, aún por traducir del egipcio clásico, que con una suculenta mamada. Y utilizará el adjetivo “suculenta”, no os quepa duda.


Poperos, especie que debe extinguirse

Septiembre 13, 2007

He estado este último mes de vacaciones (no he salido de Dublín, para entendernos) y cuando he vuelto en mí, me he dado cuenta de que la red internaútica y la red humana, es decir, ese lugar de la Realidad fuera de Matrix donde el pescado huele a pescado y las tías no enseñan las tetas así como así, está infestada por millones de páginas web y blogs de gente “pop”

Vaya por delante que yo no tengo nada en contra del pop, a mí también me gustan Raphael y Rafaela Carrá, al menos no tengo algo que no tuviera en contra de cualquier otra tendencia abierta por El País, absurda y por lo general cara, pero es que el Pop y sus fans me producen un sentimiento de compasión inexpresable.

Para entendernos, Pop viene de popular: según esa lógica, David Bisbal sería Pop; ahora bien, si le preguntas a un popero, te dirá que no, que Bisbal no es pop, pero que sí lo son los Astrud que no conoce todo el mundo y por tanto, no son populares. Es decir, el Pop consiste en admirar cosas y gentes que se comportan como cosa que no son populares. Así que siguiendo con el razonamiento, Zaplana, que es un tipo de lo más impopular, debería ser un dios fetiche para los poperos: resulta que no, que no lo es. Así que Pop no es ni lo más popular ni lo menos popular. Es algo más aristotélico.

Yo os diré lo que es el pop: lo que a las revistas de tendencias y la FNAC le salga de los cojones.

Él
Para ser popero se precisan de los siguientes requisitos:

-Saber quiénes son Kraftwerk, pero no saber qué significa. Saber que apestan, porque alguien que hace música con un tambor hecho con papel albal enchufado a un altavoz APESTA; y sin embargo defenderlo a capa y espada ante alguien con dos dedos de frente y sin flequillo engominado.

-Que te gusten las películas de chinos así como lentas y bonitas (no las de kungfu). Por ejemplo Deseando amar. Una película de dos horas donde un chino y una china se aman y hay travellings en cámara superlenta donde se observa como la lluvia moja sus ropas y sus almas. La película debería llamarse Deseando acabar, menuda brasa. La película es genuinamente china porque, al igual que cuando vas a comer a un restaurante chino, sales con la impresión de no haber comido/visto lo suficiente, aún a pesar de las dos horas que te has tirado allí. A ver cuándo empezamos a darnos cuenta de que China se convertirá en superpotencia debido a la avaricia del mundo civilizado: China produce bienes a bajísima calidad y consecuente bajo precio, por eso se zampa a todos los productores españoles que producen baja calidad a precio desorbitado. Consecuentemente, las películas chinas, por la misma lógica productiva, serán también de baja calidad, falsificaciones incluso perjudiciales para la salud, como los juguetes con plomo y los rollitos de primavera con cucarachas. Pero esas perrillas que nos ahorramos por llevarnos un Vuitton a 10 euros, cualquiera se resiste.

-Tener un blog donde te dediques a copiar citas de autores avant-garde, como Debord, Hanna Arendt, Baudrillard, etcétera. Luego lo acompañas con tus propios textos y, si no sabes escribir, con tus fotos en pelotas, si es que estás bueno/buena. Si te sobran michelines siempre puedes photoshopearte y ponerte ositos de peluche y florecitas alrededor, siempre distraen, y si definitivamente eres tan perjudicial a la vista como las películas chinas, siempre puedes pegar fotos veladas y mal tiradas y decir que no quese trata de Lomografía y que es un arte (pop) hecho con cámaras soviéticas.


El señor Pendejo WASP

Agosto 23, 2007

Debido a que mi editor ha perdido del todo la cabeza y a buen seguro emigre a otro país más cálido, la frecuencia de mis posts ha ido disminuyendo en estos días. La historia de mi editor es predecible por cualquiera que haya visto un par de películas americanas de la lista que voy a publicar más abajo. Típico joven JASP, brillante, bien parecido, potencialmente homosexual, con aires intelectuales, 1.80, trepando como un mono por la entidad financiera donde trabaja(ba) que un día decide dejar el Porsche, el traje de Armani y la rubia siliconada para dedicarse a los negritos de África o a escribir un libro. Bien por él, bien por ti, subnormal. Ya me contarás cual es el resultado de tu búsqueda interior cuando nos alimentemos de raíces y chupemos piedrolos. ¿Quieres que te diga cuál es el resultado de tu búsqueda interior? Un hígado, dos riñones y otros órganos viscosos.

A lo que iba: películas y/o libros (OH DIOS; VOY A HABLAR DE LIBROS!!!) de JASPs/WASPs que reflejan el infortunio de mi editor.

El Club de la Lucha
Si algo me ha sorprendido siempre de esta película es la amplísima aceptación que ha tenido entre los tíos y la absoluta indiferencia que produce entre las tías. La historia es: un tipo WASP no encuentra el sentido de la vida hasta que se topa en un avión con Brad Pitt, pasan una noche bebiendo y fumando y discutiendo acerca del sentido de la vida y acto seguido se van a vivir juntos. Brad Pitt se pasea en batín por la casa y el otro pinpín que no me acuerdo cómo se llama, va a trabajar porque alguien tiene que pagar las facturas. Crean una especie de club donde se reúnen muchos hombres sin camiseta, dónde se abrazan y se pelean.

Guarretes

Es decir, estamos hablando de una peli de MARICONES. Un club donde no permiten pasar tías, donde machos alfa embadurnados en aceite frotan sus cuerpos bajo luces de flexo en garajes y callejuelas oscuras es lo más bujarra del mundo. Todo, absolutamente todo, es homoerótico-festivo: desde la elección de los protagonistas (el pinpín WASP también apareció sodomizado en American History X), la obsesión por el jabón con todas las connotaciones que ello conlleva, el supuesto placer por el dolor, Brad Pitt. En fin. ¿Alguien ha visto la escena de La caída de los Dioses donde cientos de teutones se recluyen en una casita de campo para beber cerveza y dormir “juntos” en calzoncillos? Chavales, Visconti lo había inventado antes.

El hombre de los dados, Luke Reinhardt
El protagonista, un psicólogo o psicoanalista de éxito, está aburrido de su vida de ricachón: su esposa, sus hijos, su homecinema y su trabajo bien remunerado le aburren. Así que un día se encuentra unos dados y decide, sin meditación previa, que a partir de ese momento su vida se dirigirá según lo que le dicten los dados. Esto es: si sale uno, que me den por el culo; si sale dos, me leo un libro de Pérez Galdós, etc. Es evidente que el tipo no lanzó los dados para decidir si el resto de sus acciones debían ser decididas por los dados, porque imagino que si los dados le dicen: mira, pues no, no utilices más los dados, pues el jugo del libro acabaría y las trescientas páginas restantes tratarían de las conferencias, fiestas, amores y desamores y demás banalidades que el psiquiatra viviría luego de su fallido intento de hacer una vida nueva a costa de los dados.

A todo esto he de decir que el psiquiatra es un poco tramposo con lo de los dados. El tipo se afirma en su decisión dejando su voluntad al cargo del puro azar, pero claro, siempre es él el que pone las opciones a elegir. Así que, por ejemplo, si quiere petarse a la vecina no dice: del 1 al 3 me la peto, del 4 al 6 no me la peto; sino más bien: del 1 al 4 me la peto un rato, del 4 al 6 me la peto del revés. Y así miles. La novela va tomando calibre conforme va a avanzando hasta constutuir una especie de movimiento mundial en el que una secta toma sus decisiones de acorde con los dados. No menciona si la industria de fabricación de dados experimenta una espectacular crecida en bolsa pero supongo que sí. Es un buen tema tratar en la siguiente novela.

American Psycho
Un niñato de Harvard obsesionado con las tarjetas de visita con textura de cáscara de huevo decide que tonificarse la tez todas las mañanas con algún pote hecho con grasa de cabra, follarse pibones a pares, golpear a prostitutas y demás lindeza no le llena, así que, por qué no: se dedica a matar gente. Éste individuo no expande su ideología nihilista más allá de la mesita de su casa, donde el uso de posavasos es obligado y demás tonterías. La película está en el justo límite entre el absurdo y la subnormalidad. Yo no sé que me pasa últimamente pero cada vez entiendo menos las películas contemporáneas. ¿Por qué pasa lo que pasa en American Psycho? A ver, yo veo Harry Potter y gilipolleces así y digo: ¡ah, vale! Harry Potter es impotente y por eso se mete una escoba entre las piernas, en plan sustituto fálico. Pero en American Psycho no me pispo de nada. Es decir, el tipo es un ejecutivo. Bien. El stress le puede. Vale. Empieza a matar gente. Hum. Y luego todo es una fantasía. ¿Quééééé? ¿Por qué? ¿Por qué no va a la cárcel? A veces me pregunto por qué hay tantas películas. Si, por ejemplo, el tipo va a la cárcel se podría continuar la película con los reductos de American History X. Y al salir de la cárcel, podría montar un grupo de lucha, como el del Club de la Lucha. Ay, si me diesen unas cuantas pelas, fusionaría cual pokemon todas estas películas absurdas y les daría un sentido.

Time Out o L’emploi du temps, Laurent Cantet
Peli francesa – como no podría ser menos – basada en hechos reales. El hecho real fue este que sigue: un tipo llamado Jean-Claude Romand estuvo engañando a su mujer y familia haciéndoles creer no sólo que se sacó la carrera de medicina sino que consiguió el título de doctor y que investigaba en el campo de la arterioesclerosis. Dieciocho años después (recordemos que al principio fue una mentirijilla a sus padres, algo del estilo: papá, he aprobado histología, cuando en realidad le habían echado de la carrera) el pastel se descubre y el bueno de Jean-Claude se cargó a su mujer, sus dos hijos y sus padres, así como al perro, no fuera a ser que fuera un chivato y lo confesara todo. La peli no llega tan lejos, en este caso el tipo es un consultor financiero a quien dan la patada, así que el tipo se inventa que tiene un curro en Ginebra para el desarrollo del tercer mundo. Asimismo, empieza a embaucar a vecinos y amigos en una inversión de tipo piramidal que les reportará pingües beneficios, aun a sabiendas de que el negocio es sucio. El final os lo podéis imaginar: todos los saben, su familia le perdona, sus amigos le perdonan y el tío vuelve a trabajar. Conclusión de la película: no importa la cantidad de excusas que pongas, al final tienes que volver al tajo.

El tipo ese


Los españoles quieren guerra… civil

Agosto 2, 2007

De un tiempo a esta parte me estoy dando cuenta de que la tónica general de las noticias en de los periódicos españoles está decayendo a niveles mínimos, y temo que esta tendencia bajista vaya perpetuándose conforme pasen los meses y al final acabemos con diarios tan interesantes como los belgas o los holandeses o, sin ir más lejos, los irlandeses, donde una refriega de nacionales e irlandeses en las costas levantinas fue noticia ayer. Estos guiris son la hostia, les creamos un zoo en los resorts y aún piensan que la están montando allí. En fin, y estos eran los que se distinguían de los ingleses.

Digo esto echando un ojo a las portadas de los periódicos nacionales, donde no se encuentra nada de interés, nada novedoso: incendios en las Canarias, más muertos en la carretera, el Rey de vacaciones… en fin, a quién le importa todo esto, si ya no hay ni un mísero atentado (como ya somos amigos de los moros malos no nos van a poner bombas, y los nuevos chavalines de E.T.A. no saben manejarse con la Goma-2, ya no es lo mismo. Antes, cuando no había tanta pelea entre partidos políticos, la gente, al cabo del tiempo, empezaba a preocuparse por el paro y esas minucias, así que había una buena excusa para poner una bomba en Vallecas, no fuera a ser que por no tener al populacho entretenido en estos menesteres se les ocurriera, ¡qué se yo!, montar una huelga general), un accidente aéreo de los gordos, un golpe de Estado… Se echan de menos esta clase de noticias para amenizar los días en esta lluviosa temporada en Irlanda. Y claro, Irak ya está pasado de moda -¿90 muertos? pó qué bien-, curas pederastas -cursi-, gay parades -más cursi-, operaciones transexuales financiadas por el Estado, partidos nacionalistas, desmembración de España, ¡buaaaaaaaaa! A quién le importa todo esto… Si estamos en la sociedad del espectáculo yo exijo que quiten a José Luis Moreno y pongan a Chris Rock.

Chris rocks!

Así que, ante la inminente llegada de elecciones generales yo propongo la siguiente idea para que todos salgamos beneficiados: LA SEGUNDA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Con la II Guerra Civil todo serían ventajas:

    Entretenimiento a diario: qué nuevos frentes se han abierto, discursos en plazas mayores, inauguraciones de parques de atracciones, partidos suspendidos por la entrada de tanques en el estadio, suelta de palomas de la paz…

    Dinero a mansalva: No sólo los periódicos ganarían en ventas y público, sino que los nuevos medios -bloggers- podrían financiar sus servicios de hosting simplemente contando lo que pasa en su pueblo. Ejemplo: “Hoy han caído tres compañeros en la plaza. Estoy escribiendo esto desde mi Apple G3. Rezo a Dios porque no se lo lleven. ¡Resistiremos!“. A espuertas, dinero a espuertas.

    Atención de la comunidad internacional: En vez de sacar negritos rodeados de moscas, que es algo que ya está muy manido, sacaríamos a tudelanos corriendo a un lado y a otro de la ciudad mientras caen cascotes sobre sus cabezas. Niños con piernas amputadas, pero niños españoles y no con cara de moros. Europa se conmovería y nos mandaría armamento y medicamentos. Habría discursos en La Haya condenando la Guerra. Israel y Palestina nos envidiarían y entonces habría un pique entre ellos y nosotros a ver quien da más guerra.

Suena de puta madre, ¿eh? Pero por desgracia hemos llegado a un momento histórico de abotargamiento tal que resulta difícil movilizar a las masas con discursos llenos de buenas intenciones, malas ideas y palabras revolucionarias. Tanto es así que uno de los sustantivos más utilizados hoy en día es “demogagogia“. Que la gente no es tonta. Así que, si no se puede conmover a la gente con ideas románticas habrá que cabrearla. Y cabrear a un español no es tan difícil como veremos. Entre las numerosas ideas que se me pasan por la cabeza están las siguientes.

Advertencia a Juan José Millás y otros que escriben sobre la I Guerra Civil. Cabrón, sé que lees este blog. Así que como me robes las ideas y las publiques en forma de relato te corto los cojones. No porque me robes las ideas en sí, sino porque les quitarás toda la gracia en tus artículos. Lo mismo va para el que rodó/escribió La Lengua de las Mariposas. Tocad una sola idea, haced que me entere y os juro que desearéis que lo que único que os meta por el culo sea la lengua del lepidóptero.

Idea número 1: Enero de 2008. José María Aznar, que lleva tocando los cojones durante la temporada otoño/invierno anuncia por sorpresa que vuelve a la política. Reconoced, seais perro-flautas o de derechas, que lo queréis. Queréis que vuelva, con melena, sin ella, bigote o perilla, pero queréis que borre del mapa al chupatintas de Rajoy, que le meta puros dialécticos a los pantuflos del PSOE, que ningunee a los partidos minoritarios y que haga callar al Parlamento con sólo levantar un dedo. Bien, pues en mi fantasía Aznar vuelve, gana las elecciones por mayoría absolutista y las primeras medidas que aprueba por decretazo son: meter a los gays en la cárcel, poner a trabajar a los parados, crear un Ministerio de la Religión con poder de veto en todas las leyes que proponga la oposición (es decir, el PSOE, porque los otros no cuentan), apalear arbitrariamente a todo el que no luzca morenito ibicenco por la calle, obligar a los catalanes a hablar con acento andaluz y poner dos guardia civiles a vigilar 24/7 a cada ciudadano vasco.

Diviértete

Lo que ocurriría entonces es: los gays no harían nada porque son unos mariquitas y escribirían poemas desde la cárcel; los catalanes se resignarían, porque en el fondo son unos vendidos y hablarían catalán sólo en la intimidad; los andaluces se cabrearían muchísimo porque como todos sabemos odian a los catalanes; el Rey ganaría alguna que otra regata, lo que cabrearía a los vascos; y al resto de la Península (es decir, Madrid), que esto ni le va ni le viene, montaría algaradas en la plaza del Dos de Mayo y aprovecharía el desconcierto para robar jamones en el Corte Inglés. Las radios emitirían y condenarían furiosamente estos actos vandálicos (los de Aznar y los otros), Aznar sacaría los tanques a la calle y pediría ayuda a Sarkozy que, como buen francés, es un vendido y aprobaría medidas excepcionales. Los rusos darían armas a los anarkos y ya está todo montado.

Idea número 2: Aznar sufre un colapso nervioso en una aparición televisiva y no puede ejercer nunca más -no puede ejercer la política, no de puta, listillos-. Zapatero gana las elecciones y en un delirio de grandeza no tiene otra ocurrencia que proponer a Portugal la fusión con España. En esta empresa le apoyará Saramago quien se autopropondrá Primer Rey de Iberial (no Iberia, porque es una marca registrada por la compañía aérea de igual nombre, y claro, no queremos tener problemas con la SGAE). Los portugueses, hasta los cojones del ninguneo al que les hemos sometido los españoles durante casi mil años (Portugal, ahhhhh sí, esa provincia al lado de Galicia y Extremadura… a quién coño le importan) sacarían todo ese potencial que les llevó a conquistar Brasil y parte de África y nos fundirían a cañonazos. En España, la cosa se torcería entre los que están a favor de integrar Portugal con España (que serían los mismos que están a favor de desintegrarla) y los que creen que España es una, grande y maciza (que esos siguen en sus trece, que España es España y sanseacabó). Se quemarían pilas de libros de Saramago, pero no por los malos, sino por los buenos, que ya están hartos de que nos meta en problemas.

Un mago, este Saramago

Idea número 3: Zapatero se vuelve loco y dice que sí a todos los nacionalistas y desmiembra España. Claro, que esto no supondría una Guerra Civil sino una multitud de miniguerras civiles, ¿se imaginan? Los valencianos se cabrearían con los catalanes, los navarros con los vascos, los de Cartagena con los de Murcia… Al final, el único lugar donde no habría guerra sería Madrid, y como todos los periódicos se editan en Madrid a nadie le importaría lo que pasase en las provincias-países colindantes.

Estas son mis propuestas. Si tienen alguna más, las pueden incluir en el apartado de comentarios.


Astrud y yo: por qué no somos tan distintos

Julio 30, 2007

Para los pocos avezados en esto de la música española les diré que desde hace varios años existe un grupo español financiado por el lobby PRISA llamado Astrud, y que se encuadraría en lo que llamaríamos “música independiente” o mejor dicho “música que se hace pasar por independiente”. Como es un grupo de/para gafapastas, generan amor y odio a partes iguales, no es nada nuevo: la sociedad odia a los gafapastas y los gafapastas se odian entre ellos.

Esto de los grupos “indies” es como las películas pornográficas amateur financiadas por la Hustler o la Private: aunque las mamadas y anales estén grabados con una cámara digital de 600 euros en un parque, las venillas en las tetas, el bótox, el rasuradito sin granos y el rímmel en pegotes le restan espíritu, por no decir credibilidad a la paja: ni una arruga fuera de lugar, ni una lorza que se escape debajo del tanga; en fin, un bluff en toda regla. A ver, que la cadena mamada-vaginal-anal-”mecorroinyourface” está muy vista, Larry Flint. Los grupos indies en España, y en general todos los individuos de la farándula que ha abrazado el nihilismo y la metafísica (directores one-shot de cortos, músicos, poetillas y poetastros que van de Rimbaudes, y críticos apestosos de la Filmoteca) tienen una característica en común particularmente molesta: son ancianos. Si la música indie suponía una hostia a los carrozas del rock y el heavy, ¿qué cojones hacen Los Planetas tocando después de trece años? ¿Y Alaska? En fin. Treintañeros, a vuestras hipotecas.

La hermana pequeña se ha hecho una mujer.

Vds. se preguntarán: pero, a ver Hasterbinn, si la música es una mierda, si las letras dan asco, si los tíos son gafapastas a los que empiezan a acojonar los problemas de enuresis nocturna, ¿cómo sobreviven? ¿por qué tienen tanto crédito? Quiero decir, a ti te pasa lo mismo y tú no eres famoso. ¿Por qué ellos sí y tú no? Ahí va mi respuesta, queridos acólitos.

1 – Yo tengo como padrino a un informático. Ellos aparecen en el Tentaciones. Que también tienen informáticos pero gafapastas.

2 – Yo no soy de una ciudad de renombre, ellos son de Barcelona. Que en España es como ser de París. Y como ser de París es ser artista automáticamente pues más puntos a favor. Ser de Madrid es o ser gris o ecuatoriano.

3 – Yo no hago música. Ellos tampoco pero hacen creer que sí.

4 – Ellos hablan de Deleuze sin ninguna autoridad. Yo también me leí Mil Mesetas y Capitalismo y esquizofrenia y también lo menciono con cierta frecuencia pero dadas las circunstancias su Deleuze tiene la polla más grande que el mío. No es lo mismo si cito en una revista española que Deleuze era incomprensible y que eso se ha publicado en un fanzine parisino, que yo diga que Deleuze se pegaba con Foucault en un blog que se publica… desde Irlanda. Mierda de país sin carisma.

Sartre, ni más ni menos.

5 – Conectan con el público más joven. Cuando digo conectan, no me refiero musicalmente, sino culturalmente. Porque vamos a ver, cuando estos tíos se ponen a hablar del Coche Fantástico, el Equipo A, Heidi y series grasientas por el estilo NO QUIERE DECIR QUE LAS VIERAN EN SU ÉPOCA. Este es el golpe mortal que hace a los veinteañeros (y veinteañeros, lectores gafapastiles, quiere decir la franja de edad entre los 20 y los 29 años. No la franja entre los 20 y los 40 y muchos…) Cuando estas series estaban en auge en España el público de Astrud et al. tendría unos 10 años, es decir, el tránsito entre niñez y adolescencia, ese mundo mágico donde los click de Playmóbil y los GI Joe suponían independencia, creatividad y blablabla. Un cálculo rápido y sabemos esta gentuza estaría ya en sus buenos veinte años, es decir, en la Universidad, fumando canutos, pinchándose heroína, viendo películas sobre el Lute y asistiendo a conciertos de Alaska. Que no me vengan ahora con que les gustaba Battle Star Galactica o Las aventuras de Marco porque es mentira. Lo primero: a nuestra generación no nos gusta, es más, nos parece lamentable pero forma parte de nuestra infancia, como los motes de los profesores o las conchas Codan, y más lamentable aún es que un cuarentañero calvorota se haya hecho experto en estas gilipolleces y trate de hacernos creer que es moderno. Es como cuando tu viejo te saludaba y te decía, ¿qué pasa, colegui? ¿todo dabuten? ¿vas a ver a toda la basca, o qué? Si te viene mal diles que se vengan a la kelo Que no papá, no seas subnormal, que no funciona. ¿No te das cuenta de que a ti te está creciendo vello en lugares insospechados y asquerosos como la nariz y los pabellones auditivos?

Astrud (¡Jesús!)


Sitcoms y otras series de risa sin gracia. Una propuesta alternativa. (Capítulo I: Friends)

Julio 27, 2007

Todo el mundo habla hoy de las sitcoms y de las series de televisión norteamericanas tal como se hablaba hace años del Gran Hermano: casi hasta la extenuación. Así como el fútbol y el Marca fueron hace un par de décadas el rito de paso para ser aceptado en el clan de la oficina/universidad/andamio, hoy día, en un mundo con redes P2P, miles de canales por el cable y un aburrimiento generacional que se extiende más allá de las estrellas, si no ves Friends o Sexo en Nueva York y te conoces las biografías, gags absurdos y más que previsibles, y situaciones rocambolescas de la temporada quinta no eres nadie. Eres poco menos que nadie: un ateo cultural. Estarás excluído de toda conversación, serás objeto de las burlas de tus compañeros de trabajo, no te lo montarás con la secretaria pechugona encima de la fotocopiadora, te pillarán mangando material de oficina y el día de tu ascenso de olvidarás ponerte los pantalones o tendrás una mancha de grasa en la corbata. No serás nadie. Nil, cero.

Yo sé de buena tinta que este blog y su difusión mundial puede ayudar a mucha gente a ahorrar un precioso tiempo delante del televisor o el ordenador tragando capítulos y capítulos con líneas argumentales más tiesas que un baile irlandés, a veces tan parecidos entre ellos que es difícil adivinar si es que en realidad han grabado un puñao de escenas comodín y toda la serie no es más que una peripecia de montaje, una especie de tesina de estudiante de matemáticas intentando demostrar cuantos capítulos con sentido pueden crearse a partir de las combinaciones de tres o cuatro escenas. De momento parece que les va bien, el chaval conseguirá ser becado (o ya lo es, porque después de diez años siguen echando las mismas series, ¡jódete mileurista!). Así que para amenizar más la velada pondré un resumen de la serie en sí (no creáis que he visto más allá de dos o tres capítulos, suficientes, no en vano, para comprender los patrones fundamentales y deducir a dónde van los demás) y después MI alternativa, para que no se diga que no somos creativos en este blog.

Friends (Amigos): Es la típica serie neoyorkina donde un grupo de exultantes jóvenes universitarios hacen pasar por graciosas situaciones que son en realidad tragedia. Por ejemplo, hay un pavo con las cejas gruesas llamado Ross a quien su mujer deja por otra mujer. Esto, en vez de ser una tragedia de corte Edípico -no ha sido lo suficientemente hombre y la tía desistió-, es gracioso. En una situación real, el hecho provocaría la ira del stablishment norteamericano: ¿una lesbiana quedándose con la hija fruto de su anterior matrimonio heterosexual? ¿Hola? ¿Estamos hablando del mismo EE.UU. donde ahorcan a los maricas?

Amigos

La historia va de tres tíos contra tres tías: los tíos representan los tres paradigmas masculinos que existen en la sociedad: el pringao bobalicón (el de la lesbiana), el pringao sarcástico (un tipo con cara de estreñido que sólo refunfuña) y el gigoló (un italo-americano, ¡cómo no!). Las tías se dividen también en los tres cánones femeninos mundiales, entendiendo mundial como el norteamericano: el putón verbenero (una rubia torturada por sus inseguridades, que normalmente se resumen en: mis tetas no son los suficientemente grandes, complejo que los guionistas aprovechan hasta el infinito para meter con calzador una escena en la que la rubia se palpa los pechos delante de alguno de los personajes, a poder ser, el pringao bobalicón y con el que al final acaba liándose, vamos, como la vida misma), la intelectual estreñida, quien por culpa de su ineptitud e indecisión acaba trabajando de cocinicas aun siendo poseedora de un máster en literatura (oye, pues no va a ser tan fantasiosa esta serie) y que acaba casándose con el pringao estreñido, a ver si así encuentran una solución común para sus problemas intestinales. Y por último, la quedá, una piba rubia que dice cosas absurdas y sin ninguna lógica todo el rato y que sólo por eso es divertida y cómo no sabes por dónde va a salir tu calenturienta imaginación presupone que es más accesible sexualmente. Pero claro, estamos en una teleserie y lo que en la vida real supondría inyecciones de Rohyphnol y posiblemente la cárcel, en la teleserie significan Grammys. La quedá, claro está, acaba con el italo-americano, porque es el que quedaba y no había que dejar cabos sueltos.

Por resumiros la serie (son 10 años o más) en un motto: casarse es la solución a todos los problemas. Quiero decir, la teleserie acabó cuando todos los protagonistas se casaron: todos los problemas, discusiones, peleas, momentos de ridiculez forzada, embarazos no deseados, ETS y tal acabaron cuando acaba la serie: cuando se casan. Así que la conclusión final es la misma que ya sabías y que te habían contado tus padres: no importa cuán divertida sea tu vida durante dos, tres o diez temporadas, al final acabarás casándote y será el fin y la desgracia para ti, para tu mujer y para los hijos que tengáis.

Pibas

Mi versión alternativa a Friends: Enemies. En ella, también habrá tres tíos contra tres tías. Entre los tíos tendremos a: el puto vago pero con encanto es el clásico tío que tiene una facilidad extrema para ligar en una noche, echar un polvo pero que luego es terriblemente perro para mover un dedo. Así que se dedica durante todo el día a jugar a la PlayStation y comer pizza y a mandar a la mierda a cuantas tías ha conquistado en las temporadas anteriores. De vez en cuando, especialmente cuando tiene ganas de una mamada, se dedica a mandar mensajes por el móvil en plan: estoy sólo en casa. Ven. Después de la mamada vendría el chiste clásico: el tío la soltaría algo así como: “¿quieres una servilleta?” o “¡respira por la nariz, no te atragantes!” o “¡deja un poco para las otras!”. Luego cogería la ropa de la tía, la tiraría fuera del apartamento, le daría una patada en el culo a la guarra y se pondría a jugar a la consola otra vez. Todo esto aderezado con unas cuantas risas de fondo, para que el espectador no se mosquee y crea que el vago con encanto es una mala persona.

Otro personaje masculino sería el fantasma: sería el típico tío que lo tiene todo, gafas Gucci, un Ferrari, una labia portentosa, dinero, un trabajo de la hostia… pero que es lamentablemente torpe con las tías, debido a su vicioso vínculo con su madre. La escena estrella sería aquella en la que dijese que se ha follado a una tía la noche anterior (sin haberlo hecho) con la tía detrás con el ceño fruncido. Se pasaría toda la serie hablando de cómo hay que conquistar a las tías y cómo hay que hacer para que te hagan una mamada, con el vago con encanto escuchando y jugando al FIFA o al GTA. También incluiría un par de capítulos donde el fantasma va a un puticlub, paga y no consigue follar. Al final de la serie se descubre que el tío es virgen. Como la vida misma, vamos.

Para terminar con los personajes masculinos incluiría al formalito. Matemático, informático o egiptólogo. Tipo con gafas gruesas, camisa abotonada hasta el cuello y con un coeficiente intelectual por encima de la media del resto de los personajes e incluso del guionista. A este personaje le ocurriría lo que a todos los nerds, y por tanto seguidores acérrimos de la serie: es un pagafantas. Todas las tías buenas que aparecieran en la serie se mostrarían voluptuosas ante él (le calentarían) sin llegar a hacer nada. Se tiraría capítulos y capítulos escuchándolas hablar sus experiencias sexuales más bizarras y siendo sobado por ellas sin atreverse a dar siquiera un piquito a una de ellas. Al final acabaría saliendo del armario y confesando que fue violado de pequeño. Todo con risas de fondo.

En el apartado femenino: habría una tía alta, delgada e histérica que sería superestrecha y que en el fondo busca a su príncipe azul con extrema mala fortuna. Sería maniaco-depresiva y vería en cualquier acción de un hombre una proposición de sexo o algo por el estilo. Tendría un par de relaciones serias a lo largo de la serie pero se encargaría de minar la moral del novio con sus celos enfermizos, sus constantes preguntas acerca de cómo él la ve a ella (concretamente si la ve gorda, y daría la brasa con que sus tetas son demasiado pequeñas), despotricando contra sus compañeras de reparto (es una foca, es un putón verbenero, se lo traga sin escrúpulos). Para rematar la faena sería la fea y la racista del grupo.

La intelectual sería la némesis de la superestrecha: no estaría muy buena pero debido a su inseguridad permanente se pasaría por la piedra a todo aquel que se le pusiera a tiro. El gag por excelencia sería aquel en el que después de un polvo salvaje (que no se mostraría en la serie, porque el público no lo aceptaría) la tía empieza a aburrir al romeo de turno acerca de la poesía de William Carlos Williams y cuando se da cuenta el tío lleva durmiendo un buen rato como un santo. Tendría ataques súbitos de bulimia y se haría cortes en los muslos con una cuchilla para desahogar su angustia vital. Moriría en la última temporada debido a que se contagió de SIDA en la penúltima temporada. En el entierro ocurriría algo gracioso, se podría contratar a Rowan Atkinson (Mr. Bean) para que presidiera el sepelio. Los anillos los llevarían unos enanos.

La malota es la chunga del grupo. Sería lesbiana y se comportaría como tal: es decir, llevaría pantalones, el pelo corto y todos los adjetivos que dirija a los hombres tienen que ver con su potencial sexual (es lesbiana por despecho), su suciedad o su incapacidad para el compromiso. En la última temporada aparecería su antiguo novio, un canalla con una Harley Davidson que la rescataría de las garras de la perdición homosexual, la rompería el corazón y se piraría con algún pibón neumático en el último capítulo. Ella lloraría por primera vez en la serie y la última imagen sería la de la ella adquiriendo tres botes de barbitúricos en la farmacia más cercana a casa.

La conclusión final de la serie sería algo muy de Paulo Cohelo: así es la vida, la gente va y viene, los fracasados siguen siendo fracasados y los triunfadores también son unos fracasados porque no tienen el amor de otros fracasados. Usa el condón en tus relaciones, no confíes en nadie y no te cases. Esto lo planearía leyendo los comentarios en el foro de la página web que construiría a efectos de quedarme sin ideas.


Cine irlandés, o cine donde aparecen historias de irlandeses

Julio 23, 2007

Si preguntas a un irlandés acerca de su cine nacional posiblemente te contestará que no tiene ni puta idea pero que bien puedes acompañarle a tomar una pinta. De hecho, si le preguntas por cualquier otro tipo de cine, te sacará otra vez lo de la pinta. Por regla general, no hace falta preguntarle nada para que quiera llevarte al puto bar. País.

Pero aunque no lo creáis hay CINE en Irlanda, incluso me atrevería a decir BUEN cine y más aún, NO TODAS las películas tratan sobre las mierdas célticas a las que estamos acostumbrados sobre los irlandeses. Por ejemplo:

- Películas sobre el IRA.
Unos señores deciden que para no aburrirse o no trabajar van a poner bombas. Las ponen, matan a gente (normalmente a ingleses, que en todas las películas siempre son estirados y alargan las palabras como si estuviesen hablando con la Reina: I doooon´t waaaaant toooo goooo fuuuuuurther, y su mayor placer es beber la sangre de niños irlandeses católicos, a tenor de las risas que se marcan cuando asaltan las iglesias católicas y violan a las monjas. Es decir merecen morir) y los meten, injustamente, en la cárcel. Por todos es sabido que esta es una de las infamias más grandes sobre la tierra: que los ingleses metan en la cárcel a terroristas irlandeses. Y esto, he llegado a la conclusión, es porque los ingleses son unos resentidos de mierda: después de ochocientos años de convivencia entre ingleses e irlandeses, algún paddy de Cork, iluminado por el sindicalismo inglés (ya se sabe, estos irlandeses no son muy cretivos ellos) decidió que ya estaba bien, que antes que vivir bajo las órdenes de la Reina, cultivar las tierras de los lores ingleses y estar bajo la protección de la Corona en tanto que provincia del Reino Unido preferirían montar un chiringuito propio, rebelarse contra los ingleses, hablar de socialismo y mandangas por el estilo, tener una Guerra Civil y darle todo el poder al soviet católico a la espera de que algún país, digamos, americano, les inyectara pasta para sacar al país de una miseria galopante. Irlanda, país de la eficiencia. Y claro, en todo caso, si las cosas van mal es por los ingleses (es que uno se pone a pensar porqué tardaron ochocientos años estos irlandeses en recuperar la independencia y empieza a comprender por qué los proyectos de Java taaaaardan tanto en terminar), pues crearon un grupo que iba a ver los partidos de Celtic, comprar armas y pintar murales por toda Irlanda del Norte.

-Películas sobre la emigración, el hambre.
De la hambruna del siglo XIX siempre se echa la culpa a los ingleses. El hecho de que los irlandeses se alimentasen SÓLO de patatas y que claro, si las patatas se ponen malas, no queda nada para comer, no tiene nada que ver. Es cierto que a los ingleses se la pelaba bastante que los paddys muriesen de hambre en su resort verdusco: total, acaban de descubrir que en Mallorca llovía menos, tenían sangría y todo el mundo hablaba inglés. Ahora empezamos a comprender un poco más de la historia del mundo. Bueno, pues esto es excusa para casi todo: ¿que los irlandeses montaron mafias en Estados Unidos? Culpa de la hambruna. ¿Que se hicieron policías para dar de hostias a los negratas y chicanos? Culpa de la hambruna.

El jefe de los buenos

Después de este rant sobre la historia irlandesa pasemos al núcleo de la cuestión: películas de temática irlandesa sin el IRA o la emigración de fondo.

Pavee Lackeen
En Irlanda hay gitanos. Y no me refiero a los Christian Joshua amantes de los vestidos de lunares, acaparadores de pisos de protección oficial y cantaores, sino a irlandeses gitanos. Unos tipos curiosos, puesto que debido a la desvinculación que tienen con sus compañeros de raza más sureños tienen menos gracia que éstos: es como si de todos los dones que ha concedido Dios a los gitanos rumanos o españoles, a los Irish Travellers les hubieran dado lo peor: ni tez morena, ni habilidades portentosas para hacer de trileros, ni nada por el estilo. Básicamente se reducen a beber, esnifar pegamento y tener churumbeles a mansalva. La peli trata de una niña que vive con su familia en una caravana a las afueras de Dublín. Como esta gente es sucia, vive en la miseria porque le gusta y además están ocupando un espacio que tendría mejor utilidad como terreno para edificar pisos para los hijos del Tigre Céltico que, en cualquier caso, no habitarán porque estarán descubriéndose a sí mismos en algún remoto lugar de Thailandia, pues el City Council se dedica a darles por culo con que tienen que irse de allí y les mandan asistentes sociales para que las familias tengan una vida mejor a costa de clavarles multas, facturas y consejos sobre control de natalidad. La peli es cruda porque está rodada en plan documental y la narración es aséptica, sin voces en off ni actores profesionales, y nada más orgulloso para la revolución irlandesa que ver a la chavalina de diez años esnifando aguarrás o llenando cubos de agua de una cañería rota de un parque industrial en el arcén de una de las carreteras circundantes a Dublín.

Review más profesional

Adam and Paul
Ya he hablado de esta película antes, en el artículo del cine yonki. Adam y Paul son dos yonkis que viven en Dublín. Si vivís en Dublín, especialmente en el centro, sabéis a lo que me refiero. Hay dos tipos de yonkis: los que son en plan Pete Doherty o Paris Hilton a los que las drogas les sientan bien y les hacen deseables y petables, y los yonkis de Dublín, que parecen importados desde los años 80 del Poblado de los Pies Negros de Madrid y que de darles el sol se convertirían en ceniza o algo así. Pues Adam y Paul son de éstos últimos. Ni que decir que la película está tratada en tono de humor: los dos yonkis buscan su ración de cielo por el centro de Dublín (y cuando digo centro digo el puente de O’Connell), se dedican a saquear Spar’s y Londis’es con despareja fortuna y acaban encontrando una bolsita de heroína cuando unos tipos van a ajustar cuentas con el camello habitual. La película es bastante realista salvo en un aspecto que omite descaradamente: el bullshit irlandés. Cuando los tipos están pidiendo por la calle en ningún momento aparece el opulento beneficiado irlandés o pava vestida de Gaultier que se le acerca para soltarle un speech acerca de lo mal que está redirigiendo su vida y qué debe hacer para salir de ese círculo vicioso. He visto esto tantas veces, esta compasión insoportable que parece inundar los corazones de los viandantes de Dublín, que en ocasiones me pongo en el papel del yonki y por Dios que si me viese en esa situación (hepatitis, un mono de la hostia, temblando de frío) y se me acercase alguno de estos cristianos de buen corazón a redimirme de mis pecados mientras iba de camino a su chalecito en Ballsbridge, echaría mano de mi jeringuilla infectada con innumerables enfermedades y le impronunciables y le apuñalaría hasta que uno de los dos cayera rendido.

No es un yonki de verdad.

The General
Había una vez un knacker llamado Martin Cahill que se dedicaba a robar. Todo el mundo en Dublín sabía que robaba. La policía sabía que robaba. El tipo vivía en una casa de lujo en Dublín 4 y aún así iba a cobrar la seguridad social. Martin era tan tan listo que incluso cuando la Garda le puso vigilancia 24 horas, es decir, policías siguiéndole todos los días a todas horas el tío seguía rodando. Lo cual nos da una idea de lo efectiva que es la policía y la seguridad en Irlanda: el tipo se coló en un museo, puso chicle en los detectores de movimiento y se llevó unas cuantas obras preciosas by the face. Vaya, que hasta se follaba a su mujer y a su hermana. Nadie le paraba los pies, era como el Fantomas de Ddublín. El problema es que, como siempre, esto va a más, más y más y cuando no era una sala de recreativos era la joyería más importante de Dublín y cuando no, intentaba vender lo que robaba a los Loyalistas del Ulster. Y eso sí que no. Así que la Garda dejó paso al IRA quien le metió una parabellum entre ceja y ceja. Cosas que pasan. Como nota curiosa, el director de la peli, John Boorman fue robado por Martin Cahill. To other thing, butterfly.

Rocky Road To Dublin
Este es el documento cinematográfico más clarividente sobre el bullshit de la historia irlandesa. Una peli que ha estado prohibida en Irlanda hasta el año 2004 tiene que tener algo interesante. ¿Cuál es el problema? Bien. Empecemos. La peli del año 68 habla de las transformaciones que Irlanda había experimentado desde que consiguieron la independencia allá en los años 20. Cuarenta y ocho años después tenían un país ultracatólico, cerrado, donde prohibían a Hemingway, Beckett y gentuza de ese palo, donde eso del socialismo quedaba un tanto prohibido, donde la neutralidad para con las potencias combatientes en la II Guerra Mundial era más bien pasividad, donde los periódicos estaban controlados por la Iglesia, donde las escuelas eran propiedad de la Iglesia, etc. etc. Claro, presentar esto en Cannes, en el año 68, pues no hacía mucha gracia. El gobierno, en contrapartida, ofreció a los asistentes una comilona gratuita a base de ostras y Guiness. Al final ni Cannes ni hostias, porque mayo del 68 estaba al caer y Godard and company no tenía tiempo para los colegas célticos (el director del film es un tal Raoul nosecuántos, francés él). Así que la película cayó en el olvido y no se volvió a hablar más de ella hasta que el Irish Film Institute la recuperó y la presentó como una reliquia del pasado. Lo cual es clarividente, como ya he dicho antes, porque hay una especie de subconsciente colectivo que no olvida este tipo de cosas, las va integrando poco a poco en el tejido social, algo así como el españolito que dice hoy día: Franco hizo cosas malas, pero también algunas buenas; pues bien, la película esta, mostrando como era Irlanda durante el siglo XX puede dar una idea de que tras este barniz de dinero a raudales aún se esconde algo tras postín y el Brown Thomas y que no todo resultó ser t


Pero… ¿qué es eso del BULLSHIT? Casos exemplares

Julio 18, 2007

Como mis lectores acérrimos bien saben, esta columna aperiódica no tiene propósito más allá de la pedagogía y si acaso la revolución comunista si se diesen las condiciones adecuadas. Durante largos meses he estado conteniendo mi pluma a la insistencia de una minoría silenciosa que me rogaba e imploraba que explicase de una vez por todas qué es eso de BULLSHIT que incluye el parágrafo de este cuaderno de notas.

Si este blog se tratase de Schadenfreude, palabra alemana que denomina el que obtiene placer del dolor ajeno, me dedicaría a reirme de, qué se yo, minorías raciales, mujeres con el período, hombres impotentes y poetas frustrados. Pero no es así.

El párrafo anterior es, por si no os habéis dado cuenta, un ejemplo claro de lo que es bullshit: algo que no tiene que ver con el tema en cuestión, que sólo sirve para pavonearme de lo que mucho que sé en alemán y que os habéis comido con patatas. Bullshit.

El niño

El bullshit está proverbialmente en todos los ámbitos de la vida, no hay lugar, materia, categoría trascendental, estructura de poder, rizoma deleuziano, sociedad líquida, etc. etc. donde no se pueda encontrar bullshit. Por ejemplo, a nivel subatómico:

[...] Concepto de la mecánica cuántica según el cual no hay diferencias fundamentales entre partículas y ondas: las partículas pueden comportarse como ondas y viceversa.

Cada vez que me contaban esto en clase o en la universidad se me ponían las orejas rojas de furia. Básicamente consiste en: cuando no me encajen partículas pongo sopa de ondas; cuando no ondas, pongo partículas. Y si me paro a observarlos no puedo medir su velocidad y su lugar al mismo tiempo. Además no hay manera de demostrar que esto es cierto, porque la incidencia del dispositivo distorsiona la medición. Es lo mismo que decir que yo soy Lola Flores y vosotros o sois ciegos o yo me muevo muy rápido, sarandonga, nos vamos a comer un arroz con bacalao.

Otro ámbito donde es también muy frecuente el bullshit es el de las relaciones interpersonales: por ejemplo, cuando se discute algo, la gente tiende a pasar su propia basura intelectual por argumento, circunstancia que es fácilmente detectable. Si la frase incluye expresiones como:

En mi opinión… – Todos sabemos que el que enuncia esta frase no tiene opinión de ningún tipo. Es incluso posible que no tenga derecho a vivir. En realidad ha leído esa mañana en la Razón o escuchado en la COPE lo que va a decir a continuación. Y casi siempre es algo grotesco que luego irá aderezado con “pero es mi opinión, ¿eh?, es mi opinión”. Las opiniones parecen ser parte física, visceral de uno mismo, así como uno no va sobando el culo a las macizas porque su culo es suyo, las opiniones son intocables porque son PERSONALES e INTRANSFERIBLES. Mi respuesta a estos individuos es seguirles la corriente como sigue:

- En mi opinión, España se convertirá en [un país islámico/unos nuevos Balcanes/una democracia próspera/campeona de la Copa del Mundo de Fútbol], por esto, esto y esto [sea cual sea el tema de conversación, siempre tiene que presentar a Zapatero como un hijo de Satanás como poco y exculpar a Rajoy, como con compasión por el pobre gangoso]. Pero es mi opinión ¿eh? Es mi opinión.

———- Hasta aquí el bullshit del individuo. Veamos nuestra respuesta —

- En mi opinión, tú eres gilipollas y no mereces vivir.
-¿Cóóóóómoooooooo? – con puño amenazante.
- En mi opinión, ¿eh?, en mi opinión.
-¡Ahhhhhhhhhh! Haberlo dicho antes, porque ¿sabes? yo soy demócrata, y no quiero que por argumentar tus opiniones consideres que soy partidario de la abolición de la libertad de expresión. Por eso respeto y admiro tu determinación y, por supuesto, tu opinión- suspira aliviado-. ¿Nos tomamos unas cañas?

Siguiente caso: el experto o el experimentado.

Se les ve con demasiada frecuencia. Son los típicos individuos que una reunión de españoles, informáticos, chapistas, etc. se sientan al fondo de la mesa, beben su cerveza a sorbitos y sonríen ante las ingenuidades que perlan los novatos en el área que él domina. Esperan a algún momento de intimidad o silencio para ponderar y aconsejar a los demás sobre el tema en cuestión. Hay ciertos patrones ocultos en sus discursos que ayudan a identificarlos rápidamente.

- Mira, según mi experiencia… [Supone que tener experiencia consiste básicamente en haber hecho lo que vas a hacer tú, y por tanto, es bueno aunque hayan sido unos patanes]
- Tú hazme caso. Lo que tienes que hacer…
- Yo era como tú pero… [Típica respuesta para apabullar las ilusiones de algún romántico, si es que quedan. Quiero decir, esta frase suele significar, "como tú, yo perseguía un sueño, quería conocer mundo, mujeres y configurar routers. Debido a mi ineptitud vital, a mi falta de ganas por hacer de cosas me dejé arrastrar hacia la vida gris y ahora tengo una hipoteca, un coche y ganas de formar una familia. Y ni siquiera eso. He fracasado, sí, lo sé, y para no sentirme aislado de aquellos quienes, con más ímpetu podrían conseguir cosas, quiero arrastrarles lo más rápidamente posible hacia la miseria moral en la que yo habito, miseria moral por otra parte muy cómoda y que nos situaría al mismo nivel deshumanización que el resto."]
Si esto último no funciona siempre sentencian: la vida te dará un par de hostias, ya verás.

Abuelo especialista en bullshit

Tías y el bullshit recíproco: lo gracioso con el tema de las relaciones heterosexuales es que el bullshit no es unidireccional sino biyectivo. Quiero decir: si un hombre identifica bullshit femenino, él, al mismo tiempo está generando bullshit masculino identificando el de su compañera. Lo cual supone un montón de mierda al cabo del día y de los años e incluso hijos que aprenderán a generar bullshit por ellos mismos. Sólo pensar que la mayoría de las relaciones sentimentales se basan en esto [en el bullshit] y no en otros parámetros más tiernos me lleva a la conclusión de que la Claudio no ama a Claudia, ni Claudia ama a Claudio, sino que ambos aman el bullshit.

Apelativos cariñosos: Su gratituidad y retorcimiento no tiene límites. Uno de los productos más macabros del lenguaje. La chica, en tanto que chica es: débil, delicada, etérea, inenarrable, pulcra, etc. Así que todos los apelativos tienen que incluir: flores, seres mitológicos, insectos gráciles, como las mariposas. Imaginad qué pasaría si llamáis a vuestra pareja mi cucarachita bonita y eso que las cucarachas son los insectos más interesantes del planeta, joder, si hasta sobreviven a las guerras nucleares, esos si que tienen una historia que contar y no las mariposas de las narices que normalmente son gusanos que se enredan en su propia baba para maquillarse y seguir siendo el mismo gusano pero con alas bonitas. Bullshit de la naturaleza.
Los tíos: han de ser machos y tiernos, pero no demasiado tiernos, limpios pero sucios, valientes pero considerados, en definitiva, prácticamente cualquier adjetivo será al mismo tiempo apelativo cariñoso y bullshit. A un amigo mío le ha pasado esto [otro ejemplo de bullshit para establecer que, puesto que lo que le voy a contar le ocurrió a un amigo mío y como ser amigo mío es lo mejor del mundo, lo que le ocurrió a él es digno de ser considerado como precepto para manejarse en la vida], y entre la lista de apelativos siempre se refería a un animal de cuatro patas: por ejemplo, corcel, toro, caballo, burro, ornitorrinco, mono del culo rojo, etc.

Así que, amados lectores, activad vuestros sensores anti-bullshit y limpiad el mundo de vendehumos, vendemotos y gente descorazonada. Que esto de la vida tampoco va tan en serio.

Y aquí os regalo, para que no digáis una perla del poeta más anti-bullshit que existe en el panorama español. Jose María Fonollosa, que resume muy bien lo que dice este artículo.

WEST 42ND STREET

Las mujeres, comida, porros, coches
y honores se consiguen con dinero.
El dinero es, por tanto, lo importante.
Lo que hay que conseguir de inmediato. Ahora.

No voy a ser como esos que recogen
pedacitos de dicha poco a poco
y al cabo de los años han reunido
un mísero caudal. Yo lo quiero ahora.

De una vez. Mi ración entera, aprisa,
para ya consumirla y disfrutarla.
Mariscos, coches rápidos, botellas
de whisky y bellas chicas para mí. Ahora.

El porvenir -mañana- es la esperanza
del fracasado de hoy. Yo triunfaré ahora.
No me preguntéis cómo. No me importa
el cómo sino el cuándo. Y cuándo es ahora.


El origen del mundo actual y la pornografía de baja intensidad

Julio 9, 2007

El otro día, pensando en los numerosos posibles orígenes de la existencia llegué a la conclusión de que las sociedades occidentales no tienen su raíces exclusivamente en las religiones, las conquistas a golpe de antorcha y frugalidades por el estilo sino en la pornografía de baja intensidad.

Es importante aclarar este concepto. Antaño, en los discursos acerca del sexo, había una distinción clara entre el erotismo y la pornografía. El erotismo eran básicamente tetas y culos y la pornografía todo lo sucio y divertido que pudieran tener los menesteres de alcoba. Con la llegada de los nuevos tiempos el erotismo siguió siendo erotismo (tetas y culos siguen siendo los mismos, quizá un poco más siliconados o liposuccionados) pero la pornografía ha ampliado su campo de acción y ahora extiende sus tentáculos hacia campos que uno nunca habría imaginado. Y esa nueva pornografía es la pornografía de baja intensidad.

La diferencia fundamental entre erotismo y pornografía, digamos en el cine, es lo implícito del primero y lo explícito del segundo. En cine, por ejemplo, el erotismo toma como elemento la participación activa del espectador; aclaremos, participación intelectual y no manual, en tanto que el visiona la Dolce Vita no sólo tiene que desnudar mentalmente a Anita Ekberg, sino también pensar el presupuesto para pagarle una cena en el Ritz, elegir el tipo de espumoso en la habitación, lencería a llevar, marca de cigarrillos a fumar después etcétera. Así dicho parece que estar casado es el novamás del erotismo.

En el porno se eliminan todos estos engorros y los participantes son participantes activos a las primeras de cambio. El setup o, más bien excusa para ir al ajo es bastante directo: Blancanieves, una enfermera o una jefaza con minifalda y escotes exorbitados en el papel femenino; una especie de fusión de bakala, Vin Diesel y un mindundi con cara de pánfilo. Se montaba una oficina o una consulta, se inventaba un argumento trivial (estoy muy descontento con los resultados del último cuatrimestre o doctor, doctor tengo una molestia debajo de la espalda) y ya tenemos quince minutos más o menos de consabida mecanicidad cárnica. En el cine gay se trata de lo mismo pero con marineros, militares o mecánicos.

Guapo, sî

Sabido esto ahora se comprenderá mejor que la sociedad de ahora es por naturaleza pornográfica. Es cierto que aún existen ciertos tabúes pero la esencia de ciertas cosas es la misma que las películas. Por ejemplo:

- Revistas especializadas. Revistas de nutrición, revistas de aviones, revistas de filatelia, informática etc. son todas de espíritu pornográfico: no hay lugar a la imaginación. Un artícula de revista de cultivo de marihuana, por ejemplo, sigue este guión:

1- Título: La deliciosa variante K2 traída directamente de Afganistán… Mmmm… ¡Te hará volaaaaar! Cambiad K2 por Jenna Jameson y comprenderéis que el espíritu es el mismo.

2- El artículo en sí: Nuestros corresponsales estuvieron probando la variante K2 en un viaje alucinante de quince días por las rocosas alrededor de Kabul. Allí, entre tribus primitivas, terroristas ocultos tras las piedras y alguna que otra bien merecida lapidación nuestros espúreos escritores dejaron volar sus mentes hacia el universo K2. Informa Martínez Prieto. ¿No es terriblemente parecido al discursito del encargadillo de turno que vuelve sin moreno de Tailandia? Se le pregunta: ¿qué tal por Tailandia? y él responde: Sí… Estuve visitando algunas ruinas… De civilizaciones perdidas… La gente allí vive con muy poco pero son felices… Es una cultura muy distina de la nuestra… Viven entre la mugre… ¡Bravo, Peláez! ¡Si no nos hubieses dicho que ibas a Tailandia hubiéramos pensado que pasaste quince días en Andalucía!

- Psicólogos: A ver si me aclaro. Uno decide ir a un psicólogo. Mira en las páginas amarillas a ver cuáles tienen la consulta cerca de casa. Llama por teléfono y concerta una cita. Se presenta allí y le hacen esperar en una sala. Luego se abre una puerta y alguien le invita a entrar. Entra, le sugieren tomar asiento y a comentar su problema. El tipo comienza a cascar problemas que, ¡ojo! según la psicología, siempre están relacionados con follarse a su madre y matar a su padre. Se desahoga, termina, paga y se va. Vuelve durante varios años y, sin embargo, no soluciona nada, en vez de eso se convierte en una adicción. En el barrio no lo quiere ni mencionar por temor al que dirán. Salvando tecnicismos sin importancia, los psicólogos son lo mismo que ir a una casa de citas. Pornografía otra vez.

- Gimnasios. Imaginaos un sitio donde:
1 – Haya tíos cachas en mallas.
2 – Realicen ejercicios aeróbicos y anaeróbicos que les haga marcar músculo y sudar. Y se quiten la camiseta ajustadísima y se sequen el sudor, como si fuera un requisito indispensable para secarse el sudor.
3 – La gente ande desnuda por los vestuarios y se duchen en lugares comunes, desnudos también. Y rían jovialmente mientras se enjabonan los cojones.
4 – Se diga de ellos que son sitios dónde se liga, se viene a endurecer el culo, después de un par de horas uno se siente bien (sic), siempre se encuentra un hueco para ir a hacer unas tablas
5 – Te cobren por entrar y no te sorprenda.
6 – Si eres novato, sales del sitio con la lengua fuera, exahusto y cuando te preguntan que qué te pasa dices: estoy follado o me han follado.

White and in a bottle?